La huella ecológica y la actual crisis de la vida sobre la Tierra

A veces, la caja tonta y manipuladora hace un buen trabajo. En relación con el documental sobre los plásticos y la huella ecológica que estamos dejando los humanos (http://www.rtve.es/alacarta/videos/para-todos-la-2/para-todos-2-huella-ecologica-plastico/2071688/), hemos tenido un debate interesante en Facebook, en el que termino haciendo esta reflexión:

Lo que sabemos es que, a lo largo de la historia evolutiva del planeta Tierra, ha habido otros episodios de desbarajuste total, llamados técnicamente “episodios de extinción masiva”, en los cuales, por efecto de cambios en los balances globales de ciertos componentes o de catástrofes naturales inmensas (causas intrínsecas), o por efecto de catástrofes debidas a causas externas a la Tierra (choque de meteoritos, “lluvias” de ondas energéticas), se han extinguido millones de especies y se ha recompuesto después la situación, durante los millones de años siguientes. No tiene  nada de raro que esté pasando lo mismo, como argumentamos los biólogos de la conservación, siendo esta vez la causa intrínseca a la Tierra, en concreto la proliferación desmesurada de una especie, la nuestra, que se ha hecho dominante y está arrasando con todo. Sin embargo, y aquí está la cuestión, el episodio actual de extinción masiva tiene al menos tres particularidades importantes que lo diferencian de los demás, una cuantitativa y dos cualitativas. La primera se refiere a la velocidad de desaparición de especies, poblaciones y linajes genéticos (unidades evolutivamente significativas), que es mucho mayor en este momento que lo que se sabe que ha ocurrido durante los otros episodios de extinción masiva. La segunda se refiere a lo que estamos comentando aquí; si nos extinguimos, como acabará ocurriendo, dejaremos tras de nosotros un planeta profundamente modificado respecto al que había antes de la revolución industrial, porque una cantidad inmensa de materiales habrán sido transformados por nosotros desde sustancias simples a sustancias mucho más complejas y difícilmente reciclables. La tercera consiste en que precisamente la especie causante del desbarajuste es una especie muy singular, porque ha adquirido, durante su proceso evolutivo, consciencia de lo que ocurre. Obviamente, los niveles de consciencia son muy variables entre individuos y grupos sociales y dependen del grado de instrucción, conocimiento y sensibilidad; pero sabemos que lo que estamos haciendo nos lleva a la catástrofe (y quienes mejor lo saben son los que llevan las manijas, sin duda). El tiempo que tardemos en extinguirnos dependerá sobre todo de nuestro control del balance de esas tres características. De momento vamos fatal. Y lo que es más preocupante: nada hace pensar que seamos capaces de ir mejor, al menos en un plazo breve: seguimos adelante con nuestra dinámica devastadora de la biodiversidad, usamos la tecnología de una forma cada vez más perniciosa (cuando podría ser ésta la que nos “salvase”) y los desequilibrios sociales son cada vez mayores, lo que merma el acceso de una parte importantísima de la población a la información más básica (como es ésta que estoy resumiendo aquí). Y no tenemos ya mucho tiempo para dar la vuelta a la situación, si es que no hemos pasado ya el umbral tras el cual no es posible el retorno.

Acerca de Anarchanthropus crapuloideus

Calvo, feo, gordo y tontorrón. Este es mi perfil de acuerdo con quien más valor tiene para mí, mi adorado -y guasón- hijo Mateo. Podría añadir que soy una especie de anarcántropo crapuloideo. Pero buena gente, ¿eh?. Así que después de la presentación inicial, el resto así como más en serio: Lo mío son las cosas bien hechas, con gusto y paciencia. Me gusta el silencio, la calma. Me gusta cultivar la tierra, hacer la comida a la brasa, hacer pan, conservar las costumbres ancestrales. Me gustan las miradas firmes de las personas sin dobleces. Me gusta la esencia. Y la forma también, sí; pero sobre la esencia. Me gusta la soledad, compartida o no. Me aburren y me irritan la mediocridad rampante y la falsedad, la corrupción, la incapacidad y la indolencia que dominan nuestro día a día. Me enojan los “esclavos felices”. Soy raro, dicen. No encajo bien en los moldes convencionales. En muchas situaciones estoy a la contra. Si la inteligencia es la propiedad de adaptarse bien a cualquier circunstancia, no soy particularmente inteligente. Soy un intelectual inquieto, apasionado del mundo natural. Me fascina la vida. Y el color, los paisajes (¡el Alto Tajo!), el agua limpia, los animales silvestres (en especial los insectos, y sobre todo las mariposas), la montaña, el mar, las flores… Me hice biólogo, aunque padecí mucho durante la licenciatura; mi interés por el mundo natural me ha llevado a ser profesor universitario de Zoología y Conservación Biológica (también me entusiasma la docencia) y a fundar un grupo de investigación. Si no hubiera sido biólogo hubiera sido músico; me cautiva la música. U hortelano. O pintor. O... soñador de vencejos y hadas. No tengo estilos musicales preferidos, sino músicos preferidos: siempre se ha hecho buena música, y yo creo que ahora también (en contra de lo que opinan algunos críticos). Una relación de la música que más escucho se encuentra en http://www.last.fm/user/Troitio. Me entusiasman también la pintura y la literatura, tanto para disfrutar las creaciones ajenas como para crearlas yo mismo. Algunas frases ajenas que me han acompañado a lo largo de la vida: “Piensas demasiado para ser feliz” (dicha por la madre de la niña que más me gustó en mi adolescencia y primera juventud; yo no he estado de acuerdo en lo de que pensar “demasiado” te impida ser feliz, y de hecho me considero un privilegiado respecto a la felicidad). “Deja ya las mariposas, que no te van a dar de comer” (dicha por mi abuela paterna, que no entendía bien mi afición precoz, y que a la postre también se ha demostrado que era errónea, porque desde luego que me han dado de comer, a pesar de dedicarme a ellas y de hacerlo a contracorriente de las modas productivistas dominantes). "¿Cómo una persona que es en sí por completo un método, puede comprender mi anarquía natural?" (Richard Wagner). "Sólo aquel que lleva un caos dentro de sí puede alumbrar una estrella danzarina" (Friedrich W. Nietzsche). "Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar. Necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte." (José Saramago). "El ruido de las carcajadas pasa. La fuerza de los razonamientos queda." (Concepción Arenal). "Estamos aquí para desaprender las enseñanzas de la iglesia, el estado y nuestro sistema educativo. Estamos aquí para tomar cerveza. Estamos aquí para matar la guerra. Estamos aquí para reírnos del destino y vivir tan bien nuestra vida que la muerte tiemble al recibirnos". (Charles Bukowski. ¿O ésta es de Homer Simpson?).
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