Trazos (1)

Entre col y col, lechuga. O entre texto y texto, unos trazos.

Recordando viejos tiempos y recuperando actividades. Veremos si tengo alguna continuidad.

Publicado en Trazos | Deja un comentario

Egolatría

Entre los científicos evolucionistas y el sector académico instruido que no muestra grandes sesgos cognitivos hacia disciplinas concretas, existe un amplio consenso acerca de la naturaleza del proceso evolutivo que afecta a la materia viviente y acerca de los mecanismos que la producen, porque las evidencias, o pruebas empíricas, son apabullantes. Solo existe desacuerdo o polémica sobre detalles particulares. Los biólogos evolutivos estamos de acuerdo en que el punto de partida fundamental para la comprensión moderna de la evolución biológica lo marca la publicación del libro de Charles Darwin “Sobre el origen de las especies” (1859).

Sin embargo, somos a la vez espectadores conscientes de que las ideas evolucionistas no han permeado en la mayor parte de los estamentos sociales. La mayor parte de los ciudadanos, y entre ellos muchas personas instruidas, siguen manteniendo un discurso vital que está al margen de los postulados de la evolución, e incluso al margen de las grandes teorías sobre la organización de la materia que se han propuesto y demostrado empíricamente con posterioridad (teoría cuántica, principio de incertidumbre, teoría de la relatividad general, etc.). En el trasfondo de esta ignorancia late una razón de tipo accidental o instrumental, directamente relacionada con las carencias de nuestro sistema educativo, y otra antropológica: el sujeto promedio no acaba de aceptar la visión cosmocéntrica, y sigue anclado en la visión antropocéntrica.

Cuesta mucho, muchísimo, dejar de aferrarse a la concepción del universo según la cual nosotros somos el centro, es decir, según la cual representamos un papel privilegiado. Es costoso aceptar que el resto del cosmos no está aquí para que nosotros lo encajemos en nuestros esquemas preconcebidos y tendentes a la jerarquización, a la cabeza del cual es preciso situar un dios organizador. O varios, da igual. Más aún: desde que la evolución se ha revelado como un proceso contingente y fundamentalmente azaroso, da pánico aceptar que nuestro origen sea tan fortuito como el del sapo corredor o el paramecio. La propuesta y desarrollo de la teoría evolutiva no nos ha vuelto, de momento, más humildes, al constatar que no sabemos apenas nada, y que nada seríamos de no haber caído el meteorito (por solo nombrar un suceso relevante). Ni nos ha servido, en lo general, para hacernos más reflexivos, para valorar más el recogimiento y para comportarnos con mayor magnanimidad. Casi más bien habría que decir que ha contribuido a exacerbar nuestras tendencias al protagonismo, o sea, nuestra egolatría.

Pobres diablos somos…

Publicado en Ciencia, Evolución | 2 comentarios

Más sobre variación y tendencias

Hay personas tan asertivas que no solo saben desde pequeñas lo que quieren, como lo sabía yo, sino que están seguras de que es realizable, al contrario que yo. Yo nunca he sabido ni intuido si mis propósitos podían tener futuro o no, si eran realistas o absurdos. Algunos, pocos, se han concretado, pero la mayoría eran absurdos, como ha acabado por demostrar la vida. Así que soy lo que soy sobre todo por azar. Quizá por eso he sentido siempre la necesidad de alguien cerca que me arropara y en quien apoyarme.

Somos distintos, unos de otros; algunos, muy distintos. Por eso, esas frases lapidarias que aconsejan a todos esto o aquello como norma general, son tan absurdas. Cada uno es un mundo, aunque haya tendencias y términos medios. Por eso, las pruebas tipo oposición para plazas de investigador en el CSIC son tan terriblemente injustas, porque premian ante todo un perfil concreto de personalidad. Claro, eso es lo que se busca, por supuesto. (De las de la universidad ni hablo, porque siempre las gana el candidato de la casa. Cada cual que saque sus conclusiones).

Publicado en Reflexiones y escritos | Deja un comentario

Noctuidólogos españoles

En la defensa de la tesis doctoral de Juan José Guerrero Fernández (detrás, a la derecha), junto a Antonio Ortiz (detrás, a la izquierda) y a José A. Calle (a mi lado). Una página viviente de la noctuidología española.

Publicado en Cuaderno de campo | Deja un comentario

Morfotipos y variación: del promedio estaticista al dinamismo evolutivo

Durante un tiempo, se me estuvieron pidiendo diagnósticos sobre especies concretas de noctuidos, con objeto de facilitar la identificación a quienes querían familiarizarse con este grupo. Puse, pues, el énfasis en aquellos rasgos que pueden caracterizar el morfotipo promedio (https://www.facebook.com/media/set/?set=a.10150102811710609&type=3).

Con el paso del tiempo, sin embargo, he comprobado que era una estrategia parcialmente equivocada, porque en cuanto un individuo se aparta de la descripción promedio, cosa que ocurre muy a menudo, no solamente comienzan las dudas sobre su identidad, sino que se me recuerda que “tú dijiste que es fulanita si tiene la raya en medio”. Además, centrar la atención en el promedio puede favorecer la tendencia a interpretar la realidad como un hecho inmutable, al reducir la concepción de las especies en cierto modo a su tipo platónico, lo cual es una posición predarwinista, obsoleta, propia de esencialistas y creacionistas.

Tendré que poner mayor énfasis, pues, en la variación, aunque a los identificadores de vía rápida no les satisfaga. Y habrá que insistir en que es imprescindible observar los individuos bajo la lupa binocular, y en muchos casos recurrir al análisis genital. No tanto yo, sino quienes quieren aprender los fundamentos.

Publicado en Ciencia, Cuaderno de campo | Deja un comentario

Hechos y opiniones: demostraciones y creencias

Es sorprendente el grado de confusión que se da entre hechos y opiniones en la vida diaria. Distinguirlos es crítico para que los charlatanes, empezando por la mayor parte de los políticos y sus cortes de lo que se llaman tertulianos (o trepanadores neuronales recurrentes), no nos vuelvan locos.

Hecho: Cosa que sucede o es, y que es demostrable empíricamente.
Opinión: Juicio o valoración sobre algo o alguien, que no es necesariamente demostrable y que suele basarse en creencias o apreciaciones.

Hecho: “esto es una foto de una polilla.”
Opinión (supuesto o hipótesis): “esto representa una Cleonymia korbi“. Lo es, si y solo si coincide específicamente con el ejemplar tipo y realmente es una especie diferente de todos sus congéneres.

(Foto: David Molina Molina; gracias, David)

Publicado en Reflexiones y escritos | Deja un comentario

Nacionalismos y atavismos medievales

Se critica al nacionalismo en tanto que tendencia que defiende localismos de corte supremacista. A mí particularmente me parece bien criticar toda manifestación de pensamiento que favorezca la hegemonía de ningún grupo social sobre otro, en el sentido que sea.

Lo que resulta chistosa es la crítica descalificadora de los nacionalismos regionales por los nacionalistas españolistas, una parte de ellos anclados en interpretaciones de la realidad anteriores al florecimiento renacentista. Es cómico que no se den cuenta de que incurren en el mismo error que critican.

Publicado en Sociedad, economía y política | Deja un comentario

La escalera

Por el valle, los caminos serpentean y se entrecruzan. Pasar la palma de la mano sobre su superficie, acariciarlos, da idea de las diferencias de grano del suelo, árido por aquí, rezumante por allá, fino y suave a remonte, áspero en las vaguadas. La mezcla de colores es infinita; cada trecho de cada vereda se torna cambiante a medida que la vista los recorre. Pero todos, todos, confluyen en la senda que encara la escalera. Por la que, peldaño a peldaño, hemos de subir en algún momento.

Arriba espera la brisa en la cara, el olor a heno, meliloto matutino y madreselva vespertina de la primavera tardía, la vista al infinito.

Y el descanso, la paz.

Publicado en Poesía y leyenda | 2 comentarios

El negro

Yo, que no sé apenas nada, y cada vez menos, me asombro en mi ignorancia de los comentarios de aquellos de mis colegas que se quejan con toda la razón de la precariedad y la injusticia inherentes a la “carrera” científica y luego distribuyen mensajes de claro matiz elitista y, en definitiva, favorecedor de la precariedad, como por ejemplo aquellos que proponen clasificaciones de “los mejores”, sin crítica alguna de los criterios con que se proponen dichas listas ni, obviamente, de su intención última, clamorosamente instrumental. Naturalmente que son de admirar los individuos o las instituciones que destacan; faltaría más. Pero de ahí a rendirse al elitismo de los rangos, de la verticalidad y, en definitiva, de las hegemonías, hay un trecho. Cuasiinfinito.

Ya, ya sé que soy el raro. Lo tengo perfectamente asumido. Y aunque no me gusten las ovejas, me encanta el negro.

Publicado en Ciencia, Universidad, investigación | Deja un comentario

Qué buenos son

Qué buenos son nuestros padres del G7, qué buenos son que nos llevan de excursión.

Hoy nos cuentan que el G7 acomete una “revolución fiscal”: a partir de ahora, las grandes empresas soportarán una presión fiscal mínima de “al menos el 15%”. ¡Ahí es nada! Además, dicen, las grandes entidades que superen márgenes de beneficio del 10% deberán poner el 20% de sus beneficios a disposición de esta nueva fiscalidad global. ¡Toma, geroma, pastillas de goma!

¡Chachi! ¡Todos felices y a celebrarlo como merece! ¡Que corran la sidra y el pacharán! ¡Qué gran noticia que las multinacionales, que hasta ahora habían abusado tanto y tan clamorosamente de su posición, tengan que dejar de robar de robar a cuatro manos! Ya solo podrán hacerlo a dos. ¡Un gran logro!

Claro, la pregunta que me queda, si seré insidioso, es por qué hasta ahora se les había dejado tributar de una forma tan claramente abusiva para los intereses públicos, y por qué cuando algunos lo denunciábamos se nos contestaba “¡ya estáis quejándoos, no sabéis más que quejaros!” Será que es el mercado, amigo.

Pues nada, parece que un poquitín menos por saco sí nos van a dar, al menos por este lado. Lo de las eléctricas en España ya, tal. Que por esa cuestión tan insignificante también somos unos quejicas, oye. Y por la cuestión concomitante de las “puertas giratorias”.

Y es que claro, no sabemos cómo funciona el mundo. Es eso.

Publicado en Sociedad, economía y política | Deja un comentario