Geoeinos (49)

af426267-c281-4bfd-940d-d1d520105a5e

Al abrir el verano, cuando el abejaruco volantón ya ha pasado a liberado, cuando el vencejo del año ya surca el cielo con tanta destreza como sus progenitores, la tierra comienza su exhibición hortícola. Este año de primavera extraña, los primeros en llegar están siendo los calabacines. ¡Y qué manera de llegar! Están alcanzando tamaños colosales, aun sin granar. Y están dando unas cremas, unos zarangollos y unos pistos exquisitos.

16-7-2020.

Publicado en Geoeinos | Deja un comentario

Los sueldos de los machacas en el ámbito investigador

Los problemas relacionados con la investigación son muchos y variados. Uno de los más sangrantes se refiere al mísero sueldo que reciben habitualmente becarios, contratados y técnicos. Hay investigadores principales de proyectos a los que no se les cae la cara de vergüenza al publicar anuncios como éste:

“Me gustaría anunciar que tenemos una posición vacante dentro del proyecto de la UE xxxxxxxxxx”.

Se ha abierto un proceso de selección pública para un asistente técnico temporal a tiempo parcial (50%) en el Centro de Investigación xxxxxxxxxxxxxx de Xxxxxx, para muestreos de campo de xxxxxxxx y su identificación en el laboratorio. La duración del contrato es de un año, renovable por otros dos.

Se requieren los siguientes conocimientos y aptitudes:
– Conocimiento de la biología y la ecología de xxxxxxxx;
– nociones de la sistemática de xxxxxxxxxxxxxx;
– técnicas de muestreo de xxxxxxxxxxxxxxx

Se requiere conocimiento del idioma xxxxxxx”.

Un proyecto europeo, que suelen estar dotados con buenos presupuestos, ofrece un contrato a tiempo parcial (o sea, la mitad de sueldo) para una persona que haga trabajo de campo y laboratorio, que conozca la biología y la ecología de un grupo complejo de animales, que además tenga nociones de su sistemática y que controle sus técnicas de muestreo, ¡y que sepa “turco”! Vamos, que lo que buscan es un mirlo blanco.

¿Estamos locos? Luego todavía diremos que no contribuimos a sostener el sistema capitalista semiesclavista en boga.

Publicado en Ciencia, Universidad, investigación | 2 comentarios

Deontología

Si soy un profesional de la Restauración Ecológica, ¿cuál de las dos situaciones siguientes apoyo?

  • Aplico planes de recuperación paisajística a lugares que habían sufrido previamente un proceso de alteración; o
  • Apoyo iniciativas de destrucción paisajística para poder beneficiarme de una contratación posterior, de modo que pueda aplicar después un plan de recuperación

Hay mucho listo por ahí suelto. Alguno, en la UCLM. Pero “atrae fondos”, que es fundamental; así que no solo se hace la vista gorda, sino que se le apoya. Esto es el mercado,  señores.

Publicado en Sostenibilidad | 1 Comentario

Un nuevo ciclo histórico

Sucesión cronológica de los hechos:

  • La irresponsabilidad y la falta de conocimiento conducen al uso restringido de las mascarillas y a la relajación de las condiciones de distanciamiento social.
  • Se producen rebrotes y aumento brusco del número de contagios.
  • El gobierno decreta medidas de confinamiento.
  • La ciudadanía se rebela ante la situación de penuria económica que se prevé, y se generan graves disturbios.
  • La extrema derecha se autoproclama salvadora, proponiendo sus habituales medidas de solución drásticas, simples y demagógicas.
  • La ciudadanía responde desde la desesperación, aupando a la extrema derecha al poder.
  • La extrema derecha acaba con los derechos fundamentales de la ciudadanía, instaurando un régimen parafascista.
  • La distancia entre los muy ricos y los pobres aumenta enormemente.
  • Los pobres quedan al margen de los servicios sociales, y mueren masivamente a causa de la pandemia, el hambre y la desprotección.
  • El régimen parafascista se convierte en ecofascista: por efecto de la mortandad masiva, se reduce radicalmente la población humana mundial, de manera que el entorno natural se empieza a recuperar en amplias zonas.
  • Gracias al desarrollo de las nuevas tecnologías informáticas, robóticas, biológicas y ambientales, que se han puesto a punto en los países más ricos, el segmento más acaparador de bienes de la población no necesita más mano de obra a su servicio que aquella indispensable para mantener en marcha y seguir desarrollando dichos medios tecnológicos. El segmento de la población que proporciona la mano de obra se consolida progresivamente como esclavo del segmento pudiente.
  • Científicos y tecnólogos se convierten en esclavos aventajados, y gozan de grandes prerrogativas. 
  • Comienza un nuevo ciclo histórico. La selección social ha operado a favor de los menos escrupulosos; entre los privilegiados que han sobrevivido, vuelven a proclamarse las bondades de la libertad, la igualdad y la fraternidad, para mantener falsamente esperanzado al sector esclavizado. 
  • Los poderosos supervivientes reescriben el pasado: los desaparecidos no tenían derecho a la vida, eran parásitos.

La ciencia y la tecnología solo salvarán a quienes se hayan subido al carro de los vencedores, es decir, al de los explotadores y colaboracionistas, como no puede ser de otra forma en un sistema de máxima competencia.  ¿Alguien ha pensado alguna vez que Homo sapiens es algo diferente de esto? Ah, ingenuos, también vosotros os creísteis el pasado que reescribieron quienes os educaron…

Publicado en Sociedad, economía y política, Sostenibilidad, conservación y extinción | Deja un comentario

Desencanto

“Toda la vida luchando para que haya justicia, para acabar así…” El Balilla, en Entrelobos, de Gerardo Olivares.

No hay más preguntas.

Publicado en Frases y citas | Deja un comentario

Valor

“Un hombre con coraje exterior se atreve a morir; un hombre con valor interior se atreve a vivir”. Lao-Tsé, Tao Te Ching.

Publicado en Frases y citas | Deja un comentario

El tren

– Si pierdes el tren te hundirás.
– Es posible. Pero es más probable que si me subo a él me estrelle mucho antes.

Dedicado a los defensores cerriles e irreductibles de la tecnología 5G. Y a los tecnólatras irredentos, en general.

Ah, también les sugiero, modestamente, que se lean esto: https://antonioaretxabala.blogspot.com/2020/07/una-reflexion-mas-en-torno-al-5g-y-los.html?m=1

De nada.

Publicado en Sociedad, Sostenibilidad | Deja un comentario

Sentires

“No estoy tranquila; soy fuego, vivo, soy color. Soy gasolina, placer, rebelión. Soy instinto, piel, revolución. Puedo estar cualquier cosa menos tranquila.” Frida Kahlo.

Publicado en Frases y citas | 1 Comentario

La universidad de tu vida

“Ven, únete a la universidad de tu vida”, reza una nota en la portada de la página en red de la UCLM (https://www.uclm.es/).

En la “universidad de tu vida”, y en pleno confinamiento por la pandemia, se produjo la rotura de una tubería el sábado, 2 de mayo (de acuerdo con los vigilantes), en el piso superior a aquel donde tengo el laboratorio. Estuvo saliendo agua hasta el lunes, 4 de mayo, porque no se dio la orden de que se cerrara la llave de paso. El agua caló completamente el techo, inundó parcialmente el suelo y destruyó mobiliario, maquinaria y, sobre todo, documentos. El lunes 4 por la tarde fui avisado por una alumna del doctorado de lo que ocurría; nadie, ni responsables ni compañeros, me dijo absolutamente nada (hubo más laboratorios afectados, algunos de cuyos responsables sí sabían del suceso). Alarmado, acudí al recinto universitario (el vigilante de la puerta de entrada tuvo a bien dejarme pasar, porque el Campus estaba cerrado), y me encontré un espectáculo dantesco.

Todavía caía agua del techo, especialmente por fuera del laboratorio. La puerta estaba abierta y alguien había sacado algún material al pasillo. La pared seguía chorreando, lo cual es evidencia clara del tiempo que tuvo que estar cayendo agua. Algún material estaba destrozado (por ejemplo, la pantalla de proyección de diapositivas).

20200505_130532

20200505_133231

Dentro, en el suelo del laboratorio seguía habiendo agua, a pesar de que me comentó una limpiadora que había por allí que la mayor parte ha sido retirada.

20200505_130649

En un cubo situado en medio del laboratorio caía directamente el agua del techo.

20200505_133913

Las mismas personas que habían entrado para sacar algún material afuera habían dejado varios archivadores por el suelo, así como bolsas de plástico, pantallas y algunos otros enseres (con la intención, supongo, de que no les cayera el agua encima).

20200505_130556

Una infinidad de objetos estaban empapados, al igual que el techo del laboratorio (que lo estaba en un 70% de su superficie, aproximadamente).

Algunas estructuras del techo, como un cajetín de aislamiento construido hace unos años, estaban muy dañados, y el yeso que los recubría había caído sobre mesas y enseres.

20200505_133247

Algunos libros habían quedado prácticamente inservibles, en especial tres de ellos (de capital importancia para mi trabajo, libros que eran de mi propiedad y de los que soy coautor).

20200506_105137

Diferente documentación había quedado destrozada, no solo por efecto del agua sino por desplazamientos que debieron realizarse poco después. La mayor parte de los archivadores, que eran de cartón y guardaban documentos reunidos a lo largo de toda mi vida investigadora, y que son muy importantes en el contexto de los dos proyectos de investigación que dirijo ahora mismo, estaban empapados y los documentos inservibles.

En fin, una catástrofe. Como pude, durante los días siguientes me fui llevando a casa los archivadores, con objeto de secarlos y recuperar todo el material posible. Es fácil imaginar cómo quedó el pasillo de mi casa, y en parte también el cuarto de estar:

20200507_12404920200507_124058

Gerencia ya me advirtió que la UCLM no tiene seguro, y que si se me pagaba algo sería con algún fondo no específicamente previsto para esto. Como si a mi me importara el dinero, y no la documentación perdida.

Durante las semanas siguientes, el personal de limpieza quitó el polvo y aseó los bancales y un pintor dio una mano al techo, eso sí, sin avisarme para que yo estuviera al tanto (aunque lo había solicitado expresamente). El último día que bajé a por archivadores andaba por allí, y me confirmó que a él nadie le había dicho nada de que había que avisar a nadie. Afortunadamente, no dejó huella de pintura.

Lo único que me quedaba ya por hacer era comprobar el funcionamiento de ordenadores y aparatos, y revisar el resto de los archivadores y las revistas. Mientras tanto, he seguido trabajando en casa, dadas las circunstancias.

Y en estas estábamos, cuando hace dos días, 6 de julio, tuve que bajar al laboratorio nuevamente, porque mi hijo Mateo se examinaba de la prueba de acceso a la universidad y había quedado en recogerle. Cual no sería mi sorpresa al comprobar que varios plafones de las lámparas habían sido desmontados y estaban fuera de su sitio, y alguno colgando, y que había un boquete en el techo, justo encima del lugar donde me siento habitualmente, de manera que el teclado, dos CPUs, los auriculares, las lamparitas de sobremesa y demás utensilios estaban cubiertos de cascotes, y toda la bancada de nuevo llena de polvo.20200706_19202020200706_183914

20200706_18244020200706_182436

¿Es concebible que no se me avisara de que se iba a entrar en el laboratorio para que retirara o protegiera el aparataje, si a nadie con dos neuronas algo más que motoras no se le ocurrió hacerlo por si mismo? ¿Es propio de una universidad que presume de rankings y otros pollings entregarse a este tipo de chapuzas, y dejar todo de esta forma? Realmente, se le agotan a uno las palabras. Por la noche, pongo un mensaje explicando el asunto a vicegerencia; han pasado dos días, y a mi no me ha contestado nadie. He reenviado el correo con acuse de recibo. Nada.

Esta es la “universidad de tu vida”. No pensaba airear toda esta historia penosa, entre otras cosas por razones de oportunidad. Pero la última gota ya ha desbordado el vaso.

Publicado en Universidad | 4 comentarios

Vivir de espaldas

Una vieja leyenda hindú relata que, en un tiempo, Brahma, el dios supremo, concedió a todos los humanos el don de ser dioses. Pero los humanos, conforme a su condición, comenzaron a abusar de ese poder divino, de manera que Brahma decidió arrebatarles el aliento divino que les había otorgado. Inmediatamente, se le planteó el dilema de dónde esconderlo, ya que los humanos harían todo lo posible por encontrarlo. Decidió esconderlo allá donde jamás pudieran llegar, para que no pudieran emplearlo nunca de nuevo para hacer el mal.

Brahma estaba en una gran duda, por lo que convocó a todos los dioses menores para buscar ese lugar adecuado donde poder esconder la divinidad humana. Los dioses menores propusieron esconderla en lo más profundo de la tierra, pero a Brahma no le pareció suficiente, porque los humanos cavarían profundamente y lo encontrarían. Así que siguieron pensando, y llegaron a la conclusión de que lo mejor era sumergirlo en las profundidades del océano. Pero no, a Brahma tampoco le pareció buena idea, porque tarde o temprano los humanos se sumergerían y acabarían encontrándolo. Así que los dioses menores propusieron esconderla en la montaña más alta. Pero de nuevo a Brahma le pareció insuficiente, porque el humano acabaría subiendo a todas las montañas y hallaría su aliento divino perdido.

Los dioses menores estaban ya desconcertados: “Pues no sabemos dónde esconder la divinidad humana, ni tampoco sabemos de un lugar seguro donde los humanos no puedan encontrarla algún día”, replicaron.

Brahma, después de mucho cavilar, exclamó por fin: “Escondedla dentro del humano mismo, porque éste no pensará jamás en ir a buscarla allí”.

Así se hizo. Y así, desde el inicio de los tiempos, los humanos hemos horadado la tierra, hemos contaminado hasta el rincón más profundo del océano y hemos arrasado las montañas y sus tesoros naturales; hemos, en fin, destruido el planeta, todo ello en busca del tesoro, o dicho de otra manera, de los recursos para la subsistencia y, sobre todo, para el lujo. Pero nos hemos olvidado de mirar hacia dentro.

No puede extrañar que la Universidad, que debería ser el templo de la mente y la sabiduría, el lugar consagrado al avance del conocimiento en su sentido más amplio, se haya convertido en un medio para “horadar la tierra”, en un mecanismo más para la búsqueda de las razones mecánicas y de las soluciones técnicas, donde mencionar siquiera la idea de la indagación interior suena a anatema, y donde la filosofía, la madre de la ciencia moderna, ha quedado arrinconada y sobrevive maltrecha. Un lugar donde pululan expertos en la aplicación de soluciones técnicas y en la indagación de las razones próximas de los fenómenos observables, pero incapaces de trascender esa esfera reducida, que impide plantearse con rigor las cuestiones últimas de las cuales depende nuestro mismo ser como organismo consciente. No hace mucho, en una discusión sobre la conveniencia o no de usar agrotransgénicos y de buscar vías alternativas para el cultivo de la tierra, algunos eminentes biotecnólogos se mostraron despreciativos conmigo cuando defendí los postulados de la agrobiología porque, decían, la agrobiología no es una ciencia, sino una pseudociencia (pero véase http://www.iiag.csic.es/, https://www.csic.es/es/investigacion/institutos-centros-y-unidades/instituto-de-productos-naturales-y-agrobiologia, https://www.irnas.csic.es/, etc.). Hasta estos extremos llega la ceguera y la idiocía. Hoy está en boca de todos la nueva ocurrencia para establecer categorías en función de los ingresos percibidos por “transferencia tecnológica”, basados en los criterios excluyentes, elitistas y oportunistas de costumbre, e ignorando infinidad de actividades de transferencia al tejido social de mucha mayor envergadura; pero ahí está esa mayoría abrumadora de personajes dedicados fundamentalmente a medrar y a despojar a la Universidad de cualquier atributo que no sea empresarial y economicista, en vez de a pensar y ocuparse de enseñar a pensar, quejándose por no haber resultado agraciada con la limosna. Y así sucesivamente.

Vivir de espaldas a nosotros mismos solo puede tener una consecuencia: aquella que estamos empezando a padecer.

Publicado en Poesía y leyenda, Sociedad, Universidad | 2 comentarios