Pulsar el botón para obtener el soma: igual da chorizo que morcilla

He escrito este comentario en Facebook: “Acabo de leer que una persona busca una aplicación para identificar insectos automáticamente. ¿Pero qué se ha pensado la gente que son los insectos? De verdad, cada día flipo más.” Y ha dado lugar a un pequeño intercambio de mensajes bastante ilustrativo, que copio:

MFB: ¿Es que no van con código QR? 🙃. Pues vaya mierda de Creación nos ha quedado.

José Luis Yela: Ya te digo. Si es que ya nada es como antes. No quedan ni Creadores en condiciones.

JAHC: Espérate que salga algún abogado busca una aplicación para identificar culpables automáticamente. Entonces sí que se va a liar.

EVD: Ya sólo falta una aplicación para procrear

GS: Yo también desconfiaba de esas aplicaciones…pero algunas te hacen una identificación bastante aproximada, con ayuda, eso sí, de cierto criterio del que la utiliza.

José Luis Yela: ¿Y cómo calibras si es una identificación poco o muy aproximada? ¿Quién te lo puede asegurar, más que un experto? ¿Y de qué sirve una identificación «bastante aproximada», más que para «clasificar sellos»? La entomología es otra cosa. O debería serlo.

GS: José Luis Yela yo no he hablado de sus aplicaciones en la entomología jajaj Para el ciudadano de a pie puede Ser mucho más que una clasificación de sellos… Saber la especie a la que pertenece un individuo, te invita a conocer mucho más de él

José Luis Yela: Eso es totalmente engañoso. En la inmensa mayor parte de los casos, no vas a tener la seguridad de «saber la especie» con una aplicación informática. ¿Cómo podría llegar una aplicación a identificar especies en grupos que tienen una variabilidad intraespecífica enorme, que solapa en buena medida con la de otras especies cercanas, y unas tasas de cripticidad inmensas, en los que taxónomos experimentados somos incapaces de asegurar nada sin examinar el individuo bajo nuestra lupa binocular, y a veces ni así? Es completamente ridículo.

GS: si, si te doy la razón.Por eso dije que la identificación es aproximada…y que el que utiliza la aplicación, tiene que tener cierto criterio.Por lo general, se puede decir que llega a acertar el género…Lo dicho, para el ciudadano de a pie, puede ser útil

José Luis Yela: Pues sí. Si al ciudadano de a pie le da igual chorizo que morcilla, pues sí.

IAG: Obviamente no tiene aplicación profesional, pero para alguien que no tiene ni idea poder llegar al género de casi cualquier insecto puede estar muy bien.

José Luis Yela: Cualquiera que sabe de insectos, sabe que eso no es posible más que con grados de incertidumbre muy amplios. Pero claro, en este mundo de usar y tirar y de rascar solo en la superficie, es normal que este tipo de artificios resulten atractivos. Se puede obtener un nombre sin esfuerzo, aunque el grado de incertidumbre sea elevado. ¿Qué valor tiene eso?

IAG: Pues para no especialistas que lo único que quieren es saber aproximadamente lo que están viendo, puede ser más que suficiente.

José Luis Yela: El no especialista que lo único que quiere saber aproximadamente lo que está viendo haría bien en preguntar al especialista, que para eso está, y no abandonarse cómodamente al juego que ya he definido.

MFB: Ya en serio. Nunca he sido buen taxónomo (ni bueno, ni malo, mejor dicho: no lo soy), y tengo algunas de esas aplicaciones, y lo habitual es que termine yendo a claves profesionales o adaptadas incluso para resolver pequeñas dudas. Sin entrar en que tal vez se pueda hacer un mayor esfuerzo de adaptación de la determinación taxonómica, no veo cómo resolver temas como la disección de genitalia o análisis genéticos. Simplemente, no se puede (creo). A ningún ingeniero le preguntan si hay una tienda buena de bricolage para comprar lo necesario para hacer un puente en el pueblo de uno. Hablando de ingenieros, a mis estudiantes de ingeniería de caminos les digo que esas apps existen, pero ellos determinan bichos y plantas con claves profesionales; cuando dirijan proyectos y/o trabajen en las administraciones, encargarán los trabajos profesionales a profesionales. Unas juegan al Candy Crush en el Congreso de Diputados y otros frikis nos dedicamos a usar el móvil para «reconocer» especies, pero ninguna de esas actividades tiene nada de profesional. No se pueden generar ciertas expectativas, falsas, y además es injusto y contraproducente.

José Luis Yela: Así es. Pero en el mundo fashion se deja uno seducir fácilmente por cualquier cosa que suponga solución aparente y que ahorre el trabajo de profundizar. Pulsas el botón y obtienes el soma.

JAHC: Yo estoy teniendo en los últimos tiempos, por motivos profesionales, alguna relación con gente que se dedica a la IA [inteligencia artificial], y ellos dicen que toda imagen que puedes enseñarle a reconocer a una persona, puedes enseñar a la IA a reconocerla. No dudo que el reconocimiento de imagen llegue a esos extremos con una foto de cierta calidad y del bicho (o la planta) promedio. La duda está, valga la redundancia, en los casos dudosos: un bicho en postura forzada, con poca luz, gastado, o sencillamente anómalo. Ni hablar de las especies crípticas, que no pueden reconocerse sólo de visu. Para mí la IA tiene cierto valor en aplicaciones muy concretas; por ejemplo, hacer conteos de una especie determinada en muestras de tipo imagen en las que hay un batiburrillo de cosas (eosinófilos en un frotis de sangre, por un poner), ahorrando las partes más tediosas del análisis de la muestra. Pero pienso que, con el conteo en mano, el informe final siempre tendrá (tendría) que hacerlo un humano.

José Luis Yela: Eso, por solo raspar en la superficie. El debate da para mucho más. Obviamente, no por aquí. Pero la falacia de concepto que se esconde bajo el aserto formalmente verdadero de «toda imagen que puedes enseñarle a reconocer a una persona, puedes enseñar a la IA a reconocerla» agrede a la neurona menos sensible. O la tecnofilia se modera y reeduca, o seguiremos cavando nuestra propia fosa.

AG: Ya no hace falta estudiar. Basta con tener un móvil y confiar en todo lo que dice.

José Luis Yela: Pues ese es el mensaje que subyace a este tipo de aplicaciones. Y a mí me parece tremendo.

Acerca de Anarchanthropus crapuloideus

Calvo, feo, gordo y tontorrón. Este es mi perfil de acuerdo con quien más valor tiene para mí, mi adorado -y guasón- hijo Mateo. Podría añadir que soy una especie de anarcántropo crapuloideo. Pero buena gente, ¿eh?. Así que después de la presentación inicial, el resto así como más en serio: Lo mío son las cosas bien hechas, con gusto y paciencia. Me gusta el silencio, la calma. Me gusta cultivar la tierra, hacer la comida a la brasa, hacer pan, conservar las costumbres ancestrales. Me gustan las miradas firmes de las personas sin dobleces. Me gusta la esencia. Y la forma también, sí; pero sobre la esencia. Me gusta la soledad, compartida o no. Me aburren y me irritan la mediocridad rampante y la falsedad, la corrupción, la incapacidad y la indolencia que dominan nuestro día a día. Me enojan los “esclavos felices”. Soy raro, dicen. No encajo bien en los moldes convencionales. En muchas situaciones estoy a la contra. Si la inteligencia es la propiedad de adaptarse bien a cualquier circunstancia, no soy particularmente inteligente. Soy un intelectual inquieto, apasionado del mundo natural. Me fascina la vida. Y el color, los paisajes (¡el Alto Tajo!), el agua limpia, los animales silvestres (en especial los insectos, y sobre todo las mariposas), la montaña, el mar, las flores… Me hice biólogo, aunque padecí mucho durante la licenciatura; mi interés por el mundo natural me ha llevado a ser profesor universitario de Zoología y Conservación Biológica (también me entusiasma la docencia) y a fundar un grupo de investigación. Si no hubiera sido biólogo hubiera sido músico; me cautiva la música. U hortelano. O pintor. O... soñador de vencejos y hadas. No tengo estilos musicales preferidos, sino músicos preferidos: siempre se ha hecho buena música, y yo creo que ahora también (en contra de lo que opinan algunos críticos). Una relación de la música que más escucho se encuentra en http://www.last.fm/user/Troitio. Me entusiasman también la pintura y la literatura, tanto para disfrutar las creaciones ajenas como para crearlas yo mismo. Algunas frases ajenas que me han acompañado a lo largo de la vida: “Piensas demasiado para ser feliz” (dicha por la madre de la niña que más me gustó en mi adolescencia y primera juventud; yo no he estado de acuerdo en lo de que pensar “demasiado” te impida ser feliz, y de hecho me considero un privilegiado respecto a la felicidad). “Deja ya las mariposas, que no te van a dar de comer” (dicha por mi abuela paterna, que no entendía bien mi afición precoz, y que a la postre también se ha demostrado que era errónea, porque desde luego que me han dado de comer, a pesar de dedicarme a ellas y de hacerlo a contracorriente de las modas productivistas dominantes). "¿Cómo una persona que es en sí por completo un método, puede comprender mi anarquía natural?" (Richard Wagner). "Sólo aquel que lleva un caos dentro de sí puede alumbrar una estrella danzarina" (Friedrich W. Nietzsche). "Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar. Necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte." (José Saramago). "El ruido de las carcajadas pasa. La fuerza de los razonamientos queda." (Concepción Arenal). "Estamos aquí para desaprender las enseñanzas de la iglesia, el estado y nuestro sistema educativo. Estamos aquí para tomar cerveza. Estamos aquí para matar la guerra. Estamos aquí para reírnos del destino y vivir tan bien nuestra vida que la muerte tiemble al recibirnos". (Charles Bukowski. ¿O ésta es de Homer Simpson?).
Esta entrada fue publicada en Ciencia, Reflexiones y escritos. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Pulsar el botón para obtener el soma: igual da chorizo que morcilla

  1. Garceslogía dijo:

    Interesante dialogo. Me inspira el vértigo y la zozobra que debió de experimentar Kasparov al ser derrotado por Deep Blue. Estos sistemas son unos devoradores de datos, y si son programados por los mejores de una determinada materia, posiblemente sean capaces de realizar esa tarea mejor que el 90% de los titulados (hablo desde el desconocimiento de tu campo…). Otra cosa sea el comparar a una App en la que se han empleado pocos recursos, con un sistema que por las razones que sean, ha gozado de infinita financiación y tiempo para desarrollarse. La IA ha venido y esta aquí para quedarse, eso sí, no alcanzo a ver todas las repercusiones que conllevará su desarrollo.

    • No. Los seres vivos son dinámicos y tienen propiedades inherentes inclasificables por un proceso mecanicista. Y aunque fueran clasificables: ¿ganamos algo con eso? No. Perdemos la habilidad de hacerlo por nosotros mismos. El día que no haya taxónomos que diferencien las distintas formas de vida no solo en cuanto a su apariencia, sino en cuanto a sus propiedades e interrelaciones, se acabó el resquicio de humanidad que aun puede quedarnos. Me parece terrible que no se sea consciente de ello.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.