Filosofía y ciencia

Filosofía es reflexión. Ciencia es una manera de reflexionar. Si la ciencia ignora la filosofía y la sociedad la elimina de su entramado educativo, socavamos las bases del conocimiento. Y sembramos la semilla de la dependencia radical de la humanidad de aquella tecnología que aplica soluciones pero ignora fundamentos.

Una ciudadanía que ignora los fundamentos es completamente manipulable al antojo del poderoso.

Acerca de Anarchanthropus crapuloideus

Calvo, feo, gordo y tontorrón. Este es mi perfil de acuerdo con quien más valor tiene para mí, mi adorado -y guasón- hijo Mateo. Podría añadir que soy una especie de anarcántropo crapuloideo. Pero buena gente, ¿eh?. Así que después de la presentación inicial, el resto así como más en serio: Lo mío son las cosas bien hechas, con gusto y paciencia. Me gusta el silencio, la calma. Me gusta cultivar la tierra, hacer la comida a la brasa, hacer pan, conservar las costumbres ancestrales. Me gustan las miradas firmes de las personas sin dobleces. Me gusta la esencia. Y la forma también, sí; pero sobre la esencia. Me gusta la soledad, compartida o no. Me aburren y me irritan la mediocridad rampante y la falsedad, la corrupción, la incapacidad y la indolencia que dominan nuestro día a día. Me enojan los “esclavos felices”. Soy raro, dicen. No encajo bien en los moldes convencionales. En muchas situaciones estoy a la contra. Si la inteligencia es la propiedad de adaptarse bien a cualquier circunstancia, no soy particularmente inteligente. Soy un intelectual inquieto, apasionado del mundo natural. Me fascina la vida. Y el color, los paisajes (¡el Alto Tajo!), el agua limpia, los animales silvestres (en especial los insectos, y sobre todo las mariposas), la montaña, el mar, las flores… Me hice biólogo, aunque padecí mucho durante la licenciatura; mi interés por el mundo natural me ha llevado a ser profesor universitario de Zoología y Conservación Biológica (también me entusiasma la docencia) y a fundar un grupo de investigación. Si no hubiera sido biólogo hubiera sido músico; me cautiva la música. U hortelano. O pintor. O... soñador de vencejos y hadas. No tengo estilos musicales preferidos, sino músicos preferidos: siempre se ha hecho buena música, y yo creo que ahora también (en contra de lo que opinan algunos críticos). Una relación de la música que más escucho se encuentra en http://www.last.fm/user/Troitio. Me entusiasman también la pintura y la literatura, tanto para disfrutar las creaciones ajenas como para crearlas yo mismo. Algunas frases ajenas que me han acompañado a lo largo de la vida: “Piensas demasiado para ser feliz” (dicha por la madre de la niña que más me gustó en mi adolescencia y primera juventud; yo no he estado de acuerdo en lo de que pensar “demasiado” te impida ser feliz, y de hecho me considero un privilegiado respecto a la felicidad). “Deja ya las mariposas, que no te van a dar de comer” (dicha por mi abuela paterna, que no entendía bien mi afición precoz, y que a la postre también se ha demostrado que era errónea, porque desde luego que me han dado de comer, a pesar de dedicarme a ellas y de hacerlo a contracorriente de las modas productivistas dominantes). "¿Cómo una persona que es en sí por completo un método, puede comprender mi anarquía natural?" (Richard Wagner). "Sólo aquel que lleva un caos dentro de sí puede alumbrar una estrella danzarina" (Friedrich W. Nietzsche). "Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar. Necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte." (José Saramago). "El ruido de las carcajadas pasa. La fuerza de los razonamientos queda." (Concepción Arenal). "Estamos aquí para desaprender las enseñanzas de la iglesia, el estado y nuestro sistema educativo. Estamos aquí para tomar cerveza. Estamos aquí para matar la guerra. Estamos aquí para reírnos del destino y vivir tan bien nuestra vida que la muerte tiemble al recibirnos". (Charles Bukowski. ¿O ésta es de Homer Simpson?).
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2 respuestas a Filosofía y ciencia

  1. El problema que veo es que la tecnología sirve principalmente al mercado. La tecnología es ciencia convertida en un producto. Hay productos maravillosos, claro que sí. Pero no toda ciencia sirve para hacer dinero; por ejemplo, la industria farmacéutica tiende a ignorar enfermedades raras (no es comercial) . Hay otras áreas que atraen grandes inversiones (productos de belleza o para adelgazar o para broncearse). Es lo que quiere el mercado, no? La duda que tengo es, no somos capaz de resolver problemas sin el aliciente de la ganancia monetaria?

    • Depende de cómo definas tecnología. Hay, en líneas generales, dos definiciones: conjunto de inventos humanos que nos proporcionan ventajas (un producto tecnológico sería un hacha de piedra olduvayense) o conjunto de inventos humanos que derivan de la aplicación de los conocimientos científicos (o de la ciencia positiva, que se afianza en el Renacimiento con Galileo pero se generaliza con Compte hacia 1800 y se refina con Popper entrado ya el siglo XX). La tecnología que sirve al mercado es aquella cuya dinámica depende del discurso capitalista extremo hegemónico, fundamentado en el fordismo de postguerra y exacerbado tras la caída del bloque del Este y el advenimiento del neoliberalismo. En este sentido, podemos convenir en que tecnología es ciencia convertida en producto, sí, pero solo desde la óptica que acabo de nombrar. La cuestión clave es que hoy día, el eje central que dirige nuestras vidas es el productivismo mercantilista. Y nada de raro tiene que todo acabe convirtiéndose en negocio. Es cuestionable si, bajo los parámetros de la vida actual, vamos a ser capaces de resolver los problemas más acuciantes al margen de la dialéctica del beneficio monetario competitivo. A mi me parece que no, que es una batalla perdida. A no ser que ocurran cambios radicales y, probablemente, monstruosos. Como ha ocurrido siempre tras las grandes revoluciones. De ahí el pánico de las derechas a todo lo que se mueva del marco ya conocido y ensayado, aunque en definitiva nos lleve a un callejón sin salida.
      Mil gracias por compelir a mi neurona adormilada a desperezarse. 😊

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