Delirios de la actualidad

Un síntoma característico de la deriva de nuestro tiempo es el de los chavales que se construyen su centro de operaciones en torno a su ordenador o teléfono móvil, y a través de él en las redes sociales. Este centro de operaciones, que casi siempre se localiza en su habitación, acaba siendo su refugio vital. Lo cual puede tener dos consecuencias nefastas.

Una de ellas, que lo es casi siempre, es de la adicción a las redes y a los juegos que esta actitud puede crear, cuando se abusa de ella y limita la capacidad de explorar otras vías de acción y relación. El problema es serio, y afecta cada vez a un sector mayor de la chavalería, que además acaba adoptando los giros y actitudes violentas, machistas, simplistas y nihilistas que tienen invadidas las redes, que son el imperio de la mediocridad más absoluta y devastadora.

La otra se refiere a la absurda ilusión de invulnerabilidad que adquieren muchos chicos. Se entregan a la idea de que desde su «puesto de mando» pueden adoptar la actitud que quieran con los demás, sean estos quienes sean; el aparente anonimato de las redes les hace creer que son inmunes a las reacciones de aquellos que están al otro lado de la pantalla. Hasta que un día alguien les contesta de igual manera que ellos, o entra en la espiral de la amenaza. Recientemente incluso se ha dado el caso de algún «youtuber» que ha sido asesinado tras haberse visto envuelto en esa espiral. Es una absoluta locura. Y además completamente idiota.

¿Cómo acabamos con estos delirios estériles e inquietantes de la actualidad? ¿Estarán siendo fomentados, o en todo caso tolerados, por aquellos que ostentan el poder, como medio para contribuir a aniquilar a toda aquella parte de la población más vulnerable y que les sobra a todas luces?

Acerca de Anarchanthropus crapuloideus

Calvo, feo, gordo y tontorrón. Este es mi perfil de acuerdo con quien más valor tiene para mí, mi adorado -y guasón- hijo Mateo. Podría añadir que soy una especie de anarcántropo crapuloideo. Pero buena gente, ¿eh?. Así que después de la presentación inicial, el resto así como más en serio: Lo mío son las cosas bien hechas, con gusto y paciencia. Me gusta el silencio, la calma. Me gusta cultivar la tierra, hacer la comida a la brasa, hacer pan, conservar las costumbres ancestrales. Me gustan las miradas firmes de las personas sin dobleces. Me gusta la esencia. Y la forma también, sí; pero sobre la esencia. Me gusta la soledad, compartida o no. Me aburren y me irritan la mediocridad rampante y la falsedad, la corrupción, la incapacidad y la indolencia que dominan nuestro día a día. Me enojan los “esclavos felices”. Soy raro, dicen. No encajo bien en los moldes convencionales. En muchas situaciones estoy a la contra. Si la inteligencia es la propiedad de adaptarse bien a cualquier circunstancia, no soy particularmente inteligente. Soy un intelectual inquieto, apasionado del mundo natural. Me fascina la vida. Y el color, los paisajes (¡el Alto Tajo!), el agua limpia, los animales silvestres (en especial los insectos, y sobre todo las mariposas), la montaña, el mar, las flores… Me hice biólogo, aunque padecí mucho durante la licenciatura; mi interés por el mundo natural me ha llevado a ser profesor universitario de Zoología y Conservación Biológica (también me entusiasma la docencia) y a fundar un grupo de investigación. Si no hubiera sido biólogo hubiera sido músico; me cautiva la música. U hortelano. O pintor. O... soñador de vencejos y hadas. No tengo estilos musicales preferidos, sino músicos preferidos: siempre se ha hecho buena música, y yo creo que ahora también (en contra de lo que opinan algunos críticos). Una relación de la música que más escucho se encuentra en http://www.last.fm/user/Troitio. Me entusiasman también la pintura y la literatura, tanto para disfrutar las creaciones ajenas como para crearlas yo mismo. Algunas frases ajenas que me han acompañado a lo largo de la vida: “Piensas demasiado para ser feliz” (dicha por la madre de la niña que más me gustó en mi adolescencia y primera juventud; yo no he estado de acuerdo en lo de que pensar “demasiado” te impida ser feliz, y de hecho me considero un privilegiado respecto a la felicidad). “Deja ya las mariposas, que no te van a dar de comer” (dicha por mi abuela paterna, que no entendía bien mi afición precoz, y que a la postre también se ha demostrado que era errónea, porque desde luego que me han dado de comer, a pesar de dedicarme a ellas y de hacerlo a contracorriente de las modas productivistas dominantes). "¿Cómo una persona que es en sí por completo un método, puede comprender mi anarquía natural?" (Richard Wagner). "Sólo aquel que lleva un caos dentro de sí puede alumbrar una estrella danzarina" (Friedrich W. Nietzsche). "Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar. Necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte." (José Saramago). "El ruido de las carcajadas pasa. La fuerza de los razonamientos queda." (Concepción Arenal). "Estamos aquí para desaprender las enseñanzas de la iglesia, el estado y nuestro sistema educativo. Estamos aquí para tomar cerveza. Estamos aquí para matar la guerra. Estamos aquí para reírnos del destino y vivir tan bien nuestra vida que la muerte tiemble al recibirnos". (Charles Bukowski. ¿O ésta es de Homer Simpson?).
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