Y la intriga, interminable

En la universidad en la que sobrevivo, la UCLM, se ha establecido una norma en función de la cual una asignatura optativa en la que se matriculan menos de 5 alumnos no se oferta más. Se extingue. En la Facultad en la que imparto clases se ha pasado de una tasa de matriculación en primer curso de 100 alumnos a otra, este curso, de 38, habiendo disminuido paulatinamente a lo largo de los años. Algunos profesores están alarmados porque la matriculación en sus asignaturas optativas ha caído proporcionalmente a dicho descenso, y se aproxima peligrosamente a la cifra maldita de 5. Cuando los 38 alumnos de la promoción actual lleguen a cuarto curso, la mayor parte de las asignaturas optativas habrán dejado de existir o lo harán entonces.

Pero las alarmas no saltan porque los alumnos se queden sin oferta, no. Saltan porque son los profesores los que pierden carga docente, y con ello capacidad de maniobra. Según un revelador correo de la directora del departamento de Ambientales, “La reducción de créditos asignados  a las áreas supone una amenaza para el conjunto del PDI del área, y no para el profesor encargado en un curso específico, ya que las asignaturas no son de los profesores sino de las áreas y nos llegan así desde el Rectorado, asignadas a las áreas”. Ese correo contiene alguna otra perla de primera categoría: “Dada la temática, he preferido no incluir en el email a los estudiantes [¡!], pero por supuesto sois libres de compartir esta información con todos los miembros del Consejo si lo consideráis oportuno en contra de mi opinión.” Ole con ole. Cómo nos retratamos con lo que decimos.

Es obvio que algunas áreas de conocimiento pueden ver mermada su plantilla; forma parte del juego, si lo que se considera criterio fundamental es la maximización de la oferta al estudiante, como debería ser irrenunciable, en mi opinión. Pero en un sistema clientelar, donde existe un sometimiento absoluto al criterio del mandamás, cuantos más miembros forman parte de tu clan, más votos tienes para asegurarte posiciones de privilegio. ¿Qué idea se les ha ocurrido a los “amenazados” para “salvar” a aquellos de los suyos que más cerca se ven del final? Pues nada más y nada menos que una propuesta de recalificación de las optativas. Aquellas que imparten los miembros del clan pasarían a ser “obligatorias”, mientras que el resto, o quizá alguna más para disimular un poco, seguirían manteniendo el rango de optativas. Así se las gastan; pretenden un cambio de plan de estudios encubierto, completamente a su medida (¿a alguien le suena la modificación de la Constitución hecha con agostidad [21-8-2011] y alevosía por Zapatiesto, con anuencia del PP, por la vía de urgencia y sin referendum, es decir, porque yo lo mando… o porque lo manda Bruselas?). Como es natural, en principio no es fácil que lo logren. Pero son tan intrigantes, que cualquiera sabe. Y por otro lado tan torpes, que no se dan cuenta de que uno puede estar al otro lado de la puerta y se puede estar enterando de sus maquinaciones. Que no tienen nada de nuevo, por otro lado…

Así que no todas las optativas son iguales. Según estas luminarias, las hay más y menos importantes. Y, por lo tanto, áreas de conocimiento más importantes (las formadas por docentes que, con todo su morro, aspiran a perpetuar su pasteleo de esta forma tan edificante) y otras menos importantes (las que verían hundirse sus asignaturas, que, en el caso de tener profesores contratados, verían además peligrar sus puestos). Obviamente, áreas que aumentasen su porcentaje de asignaturas obligatorias, correspondientes a créditos estructurales, aumentarían su poder. Más. Sálvese quien pueda. Muy propio de este lodazal.

De momento, toda esta dinámica rastrera es la que se respira solo en uno de los departamentos de los varios que integran la Facultad de Ambientales. Departamento que, como siempre, actúa por libre, a su antojo, sin considerar lo que piensan los demás profesores del resto de los departamentos, y tratando de usurpar el papel de la Facultad; así es el tándem que lo ha venido controlando, y amedrentando (guardo los documentos a buen recaudo) desde el principio. Tanto monta, monta tanto.

Lo más terrible es que luego, a la hora de la verdad, nadie más toma iniciativas y se inhibe, y esta gente tan trapacera se sale con la suya porque son mayoría y no hay (no puede haber) entre ellos ni una voz discordante. En cuanto la hay, pasan cosas como esta: https://rd.springer.com/article/10.1007/s10021-018-0266-9.

Este es el sitio donde sobrevivo. Cuando llegué aquí, me sorprendía de cruzarme con compañeros mayores, siempre serios y cabizbajos, que andaban despacio como zombis, con la mirada perdida. Ahora que yo hago lo mismo, lo entiendo perfectamente.

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Acerca de Anarchanthropus crapuloideus

Calvo, feo, gordo y tontorrón. Este es mi perfil de acuerdo con quien más valor tiene para mí, mi adorado -y guasón- hijo Mateo. Podría añadir que soy una especie de anarcántropo crapuloideo. Pero buena gente, ¿eh?. Así que después de la presentación inicial, el resto así como más en serio: Lo mío son las cosas bien hechas, con gusto y paciencia. Me gusta el silencio, la calma. Me gusta cultivar la tierra, hacer la comida a la brasa, hacer pan, conservar las costumbres ancestrales. Me gustan las miradas firmes de las personas sin dobleces. Me gusta la esencia. Y la forma también, sí; pero sobre la esencia. Me gusta la soledad, compartida o no. Me aburren y me irritan la mediocridad rampante y la falsedad, la corrupción, la incapacidad y la indolencia que dominan nuestro día a día. Me enojan los “esclavos felices”. Soy raro, dicen. No encajo bien en los moldes convencionales. En muchas situaciones estoy a la contra. Si la inteligencia es la propiedad de adaptarse bien a cualquier circunstancia, no soy particularmente inteligente. Soy un intelectual inquieto, apasionado del mundo natural. Me fascina la vida. Y el color, los paisajes (¡el Alto Tajo!), el agua limpia, los animales silvestres (en especial los insectos, y sobre todo las mariposas), la montaña, el mar, las flores… Me hice biólogo, aunque padecí mucho durante la licenciatura; mi interés por el mundo natural me ha llevado a ser profesor universitario de Zoología y Conservación Biológica (también me entusiasma la docencia) y a fundar un grupo de investigación. Si no hubiera sido biólogo hubiera sido músico; me cautiva la música. U hortelano. O pintor. O... soñador de vencejos y hadas. No tengo estilos musicales preferidos, sino músicos preferidos: siempre se ha hecho buena música, y yo creo que ahora también (en contra de lo que opinan algunos críticos). Una relación de la música que más escucho se encuentra en http://www.last.fm/user/Troitio. Me entusiasman también la pintura y la literatura, tanto para disfrutar las creaciones ajenas como para crearlas yo mismo. Algunas frases ajenas que me han acompañado a lo largo de la vida: “Piensas demasiado para ser feliz” (dicha por la madre de la niña que más me gustó en mi adolescencia y primera juventud; yo no he estado de acuerdo en lo de que pensar “demasiado” te impida ser feliz, y de hecho me considero un privilegiado respecto a la felicidad). “Deja ya las mariposas, que no te van a dar de comer” (dicha por mi abuela paterna, que no entendía bien mi afición precoz, y que a la postre también se ha demostrado que era errónea, porque desde luego que me han dado de comer, a pesar de dedicarme a ellas y de hacerlo a contracorriente de las modas productivistas dominantes). "¿Cómo una persona que es en sí por completo un método, puede comprender mi anarquía natural?" (Richard Wagner). "Sólo aquel que lleva un caos dentro de sí puede alumbrar una estrella danzarina" (Friedrich W. Nietzsche). "Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar. Necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte." (José Saramago). "El ruido de las carcajadas pasa. La fuerza de los razonamientos queda." (Concepción Arenal). "Estamos aquí para desaprender las enseñanzas de la iglesia, el estado y nuestro sistema educativo. Estamos aquí para tomar cerveza. Estamos aquí para matar la guerra. Estamos aquí para reírnos del destino y vivir tan bien nuestra vida que la muerte tiemble al recibirnos". (Charles Bukowski. ¿O ésta es de Homer Simpson?).
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6 respuestas a Y la intriga, interminable

  1. JJ dijo:

    Cuanta razón tienes. Esa directora que entró en la universidad en la que su marido era decano comisario de la facultad. Que entró en la facultad que dirigía su marido. Con ese CV que todos podeis comprobar. Ese marido que es ahora el protagonista de lo que ha escrito el editor de Ecosystems. Y qué decir sus marionetas, esa gentecilla que les apoya. Esos mediocres sin dignidad que no tienen huevos para meter una moción de censura y mandar a paseo al matrimonio.

  2. JJ dijo:

    ¿Y los alumnos se van a quedar callados?. ¿Van a aguantar el ninguneo?. ¿La bofetada que les a dado el departamento?

    • Ellos lo ignoran. El único profesor que se atreve a hablar en público de estas cosas es el que suscribe. Pero a ellos no les digo nada directamente; podrían acusarme de que les manejo sin pruebas. Y el caso es que nos hemos ido acostumbrando a estas dinámicas, gracias sobre todo a las maneras del PP. A fuerza de costumbre, se pierde la perspectiva del daño que puede hacerse.

  3. Anabela dijo:

    No es el único caso en ese departamento por lo que parece. Aquí hay otro muy sonado de hace dos años que salio hasta en el pubpeer. Uno que hace de editor de un número especial para publicarse a si mismo 5 articulos. La revista parece un chiste pero RESULTA que está en el ISI. ¿Pero que clase de gente teneis ahí? La universidad esa no hace nada con estos casos? el rector, los comites de ética? https://pubpeer.com/publications/D7FB5E92F30511FD32097A2EF0F403#

    • ¿Es que hacen algo en alguna otra? Muy poco. Aquí están en ello, pero ya se sabe cómo funcionan los grupos clientelares. Si hay gente así es porque, para empezar, se saben todas las trapacerías y los chanchullos legales, y son capaces de volver loco al más pintado. El resto suele dejarlos en paz ya por aburrimiento. Aquí hace ya mucho que debería haber ocurrido algo serio. Pero el deporte favorito es mirar para otro lado.
      Curioso, el tema del que pones el vínculo. No voy a entrar a valorarlo porque no conozco los detalles; pero a mi lo que me produce es más bien pena. Pobres investigadores, esclavizados por la publiquitis aguda y por tener que demostrar constantemente que son más y más que otros. Qué perversión, qué enfermedad y qué miseria.
      Tú pareces conocerte bien lo que ocurre por estos lares, ¿no? ¿No serás un miembro de alguno de los clanes en conflicto? Si lo eres, perdona pero te compadezco.

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