Química, pseudociencia y pseudoescepticismo

En relación con el programa de La Sexta Salvados, de Jordi Évole, de la semana pasada (http://www.publico.es/sociedad/duras-imagenes-granja-cerdos-llenos.html), se ha suscitado el consabido debate entre taruguitos, tarugotes y taruguetes, categorías subordinadas al rango de cuñao. Las opiniones fundamentadas son, como siempre, escasas, porque lo que predomina no son ya las tripas más desaforadas, sino la falta de cultura más elemental.

Entre las opiniones que creo que se pueden y deben destacar, está la de mi amiga Rosa, de Red Montañas:

“Lo que preocupa un poco es que la denuncia se haya limitado al bienestar animal (que por supuesto debe reivindicarse) en lugar de ampliarse a las causas finales por las que esos pobres bichos han acabado así. Esas deformaciones no son simples resultados de la mala vida, el hacinamiento y el estrés, sino evidentemente de otro tipo de causas ambientales como son los ingredientes de su alimentación y/o los productos farmacológicos y químicos que se les suministra a ellos o a las instalaciones. Habría que rastrear cuáles son esos piensos o productos y alguien (quizás no Évole, sino Sanidad o un juez) debería llevar la investigación mucho más allá del dato anecdótico de un montón de pobres criaturas que sufren. Seguramente no sólo El Pozo sino muchas más cárnicas están usando esos mismos piensos y productos. Que en otras instalaciones no haya “monstruos” sólo quiere decir que a los neonatos con malformaciones congénitas se los cepillan de pequeñines, no que no exista el factor causal que las produce, Lo que quiero decir es que, aunque los cerditos malformados no terminen en las salchichas, los cerditos normales sí, y han comido lo mismo que los otros. Y luego nosotros nos comemos las salchichas.”

Y yo diría aun más: todo esto forma parte de un mundo que muchos de mis colegas se niegan a ver, aunque se llamen a si mismos científicos e insistan en la letanía (pseudocientífica, pues es una verdad a medias) de que toda sustancia está probada y todo lo que se utiliza en la esfera agroalimentaria es inocuo… para los humanos. Séralini y otros, muchos de los cuales están afiliados a ENSSER (European Network of Scientists for Social and Environmental Responsibility; https://ensser.org/), como yo mismo, son silenciados sistemáticamente, cuando no tachados, como yo mismo, de “luminarias anticientíficas”. Yo no digo que los trabajos de Séralini y otros demuestren que hay una relación de causa-efecto entre algunos productos de la agroindustria y estas tumoraciones (y muchas otras enfermedades que no se ven a simple vista), porque yo (sí creo que) soy científico y necesito evidencias positivas, no negativas como los pseudoescépticos, que en puridad no son científicos más que “de carnet”. Pero tengo a bien anteponer el principio de precaución, crucial en ciencias ambientales, porque indicios hay. Y evidencias de que las grandes corporaciones abusan hasta límites insospechados las hay a miles; ésta, sin ir más lejos. Así que creo que seguramente Rosa tiene razón en lo que dice, y quienes se empeñan ingenuamente (o no tanto) en lavar la cara de “los productos químicos” de manera indiscriminada, sin entrar a matizar y a poner en tela de juicio cuestiones como ésta, son unos irresponsables, muchas veces sin saberlo. Curiosamente, bastantes de estos compañeros míos, tan entregados a la causa tecnólatra, son partidarios de aberraciones socioeconómicas tan graves como el TTIP, y por lo tanto son perfectamente instrumentales al poder neocons. Otros no saben, no contestan, que es peor aún. Algunos se jactan de ser socialistas. Bienvenidos al mundo de la postverdad.

Oh tempora, oh mores…

Anuncios

Acerca de Anarchanthropus crapuloideus

Calvo, feo, gordo y tontorrón. Este es mi perfil de acuerdo con quien más valor tiene para mí, mi adorado -y guasón- hijo Mateo. Podría añadir que soy una especie de anarcántropo crapuloideo. Pero buena gente, ¿eh?. Así que después de la presentación inicial, el resto así como más en serio: Lo mío son las cosas bien hechas, con gusto y paciencia. Me gusta el silencio, la calma. Me gusta cultivar la tierra, hacer la comida a la brasa, hacer pan, conservar las costumbres ancestrales. Me gustan las miradas firmes de las personas sin dobleces. Me gusta la esencia. Y la forma también, sí; pero sobre la esencia. Me gusta la soledad, compartida o no. Me aburren y me irritan la mediocridad rampante y la falsedad, la corrupción, la incapacidad y la indolencia que dominan nuestro día a día. Me enojan los “esclavos felices”. Soy raro, dicen. No encajo bien en los moldes convencionales. En muchas situaciones estoy a la contra. Si la inteligencia es la propiedad de adaptarse bien a cualquier circunstancia, no soy particularmente inteligente. Soy un intelectual inquieto, apasionado del mundo natural. Me fascina la vida. Y el color, los paisajes (¡el Alto Tajo!), el agua limpia, los animales silvestres (en especial los insectos, y sobre todo las mariposas), la montaña, el mar, las flores… Me hice biólogo, aunque padecí mucho durante la licenciatura; mi interés por el mundo natural me ha llevado a ser profesor universitario de Zoología y Conservación Biológica (también me entusiasma la docencia) y a fundar un grupo de investigación. Si no hubiera sido biólogo hubiera sido músico; me cautiva la música. U hortelano. O pintor. O... soñador de vencejos y hadas. No tengo estilos musicales preferidos, sino músicos preferidos: siempre se ha hecho buena música, y yo creo que ahora también (en contra de lo que opinan algunos críticos). Una relación de la música que más escucho se encuentra en http://www.last.fm/user/Troitio. Me entusiasman también la pintura y la literatura, tanto para disfrutar las creaciones ajenas como para crearlas yo mismo. Algunas frases ajenas que me han acompañado a lo largo de la vida: “Piensas demasiado para ser feliz” (dicha por la madre de la niña que más me gustó en mi adolescencia y primera juventud; yo no he estado de acuerdo en lo de que pensar “demasiado” te impida ser feliz, y de hecho me considero un privilegiado respecto a la felicidad). “Deja ya las mariposas, que no te van a dar de comer” (dicha por mi abuela paterna, que no entendía bien mi afición precoz, y que a la postre también se ha demostrado que era errónea, porque desde luego que me han dado de comer, a pesar de dedicarme a ellas y de hacerlo a contracorriente de las modas productivistas dominantes). "¿Cómo una persona que es en sí por completo un método, puede comprender mi anarquía natural?" (Richard Wagner). "Sólo aquel que lleva un caos dentro de sí puede alumbrar una estrella danzarina" (Friedrich W. Nietzsche). "Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar. Necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte." (José Saramago). "El ruido de las carcajadas pasa. La fuerza de los razonamientos queda." (Concepción Arenal). "Estamos aquí para desaprender las enseñanzas de la iglesia, el estado y nuestro sistema educativo. Estamos aquí para tomar cerveza. Estamos aquí para matar la guerra. Estamos aquí para reírnos del destino y vivir tan bien nuestra vida que la muerte tiemble al recibirnos". (Charles Bukowski. ¿O ésta es de Homer Simpson?).
Esta entrada fue publicada en Ciencia, Sociedad, economía y política. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Química, pseudociencia y pseudoescepticismo

  1. Pingback: A por uvas, y vomitando | Anarchanthropus crapuloideus (Al fondo a la izquierda, por favor)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s