La recuperación de un río, en “La Universidad Responde”

Ayer participé, como profesor invitado, en el microespacio televisivo de divulgación científica “La Universidad Responde”, reflexionando sobre la pregunta “¿Se puede recuperar un río muy contaminado?” En mi intervención, de menos de dos -agobiantes- minutos (y que he tenido que preparar en otros escasos 20), he defendido la postura de que sí se puede recuperar, hablando genéricamente. Para ello es indispensable que se cumplan tres condiciones previas:
1. Que exista un diálogo social cuya conclusión así lo aconseje;
2. Que haya decisión política de lograrlo; y
3. Que se diagnostique bien el problema en cuanto a la fuente, a la intensidad y a la naturaleza de la contaminación.
Para satisfacerlas hay que atender una serie de pormenores, que podemos considerar en torno a tres líneas argumentales principales:
1. ¿Qué significa recuperar?
Significa reconducir al río y a su entorno a un estado de salubridad que haga posible en él la existencia de vida análoga a la que habitaba en él anteriormente al proceso de contaminación. La recuperación se puede entender como el resultado de un balance entre el uso del río como recurso natural aprovechable (lo que inevitablemente conlleva un cierto grado de alteración) y la aspiración a conservarlo en un estado lo más parecido posible al original. Concebida así, la recuperación de un río es un proceso derivado de la visión sostenible del uso y gestión de los recursos naturales, contrapuesta a la visión mercantilista convencional, que solo atiende a la maximización de su rentabilidad.
2. ¿Qué se entiende por contaminación?
Un proceso de contaminación, o más en general de alteración, es un proceso de deterioro que puede tener tres tipos de origen:
• Físico: consiste en alteraciones hidrogeológicas (mecánicas) por retención o extracción de caudal o material o por desvío del curso, o en cambios de parámetros físicos básicos (como la temperatura).
• Químico: consiste en la alteración de la composición del agua y de las márgenes (que puede ser de origen urbano, industrial o agropecuario, fundamentalmente).
• Biológico: consiste en la alteración de la composición de la biota, proceso en el que normalmente se sustituyen especies nativas por otras introducidas, muchas veces invasoras, o en la reducción de la biodiversidad (al entrar en declive y extinguirse localmente poblaciones de un cierto número de especies). Este proceso no se suele tener en cuenta, y sin embargo es crucial.
3. ¿Qué y cuánto se puede recuperar?
Como norma general, los efectos de tipo físico y químico son relativamente fáciles de revertir, aunque pueda ser costoso, si se corrigen las causas concretas que los producen. La capacidad de recuperación natural -resiliencia- de muchos ríos es muy notable, por más que pueda quedar alguna señal indeleble. Sin embargo, la contaminación biológica es mucho más difícil de restablecerse. Es mucho más lenta y laboriosa, cuando no imposible; en ocasiones no es factible restaurar la comunidad biótica original, sobre todo cuando el papel de las especies invasoras se ha convertido en preponderante. En dichos casos, más que pensar en la recuperación de las especies y en las condiciones originales, hay que aspirar más bien a una recuperación funcional.

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Acerca de Anarchanthropus crapuloideus

Calvo, feo, gordo y tontorrón. Este es mi perfil de acuerdo con quien más valor tiene para mí, mi adorado -y guasón- hijo Mateo. Podría añadir que soy una especie de anarcántropo crapuloideo. Pero buena gente, ¿eh?. Así que después de la presentación inicial, el resto así como más en serio: Lo mío son las cosas bien hechas, con gusto y paciencia. Me gusta el silencio, la calma. Me gusta cultivar la tierra, hacer la comida a la brasa, hacer pan, conservar las costumbres ancestrales. Me gustan las miradas firmes de las personas sin dobleces. Me gusta la esencia. Y la forma también, sí; pero sobre la esencia. Me gusta la soledad, compartida o no. Me aburren y me irritan la mediocridad rampante y la falsedad, la corrupción, la incapacidad y la indolencia que dominan nuestro día a día. Me enojan los “esclavos felices”. Soy raro, dicen. No encajo bien en los moldes convencionales. En muchas situaciones estoy a la contra. Si la inteligencia es la propiedad de adaptarse bien a cualquier circunstancia, no soy particularmente inteligente. Soy un intelectual inquieto, apasionado del mundo natural. Me fascina la vida. Y el color, los paisajes (¡el Alto Tajo!), el agua limpia, los animales silvestres (en especial los insectos, y sobre todo las mariposas), la montaña, el mar, las flores… Me hice biólogo, aunque padecí mucho durante la licenciatura; mi interés por el mundo natural me ha llevado a ser profesor universitario de Zoología y Conservación Biológica (también me entusiasma la docencia) y a fundar un grupo de investigación. Si no hubiera sido biólogo hubiera sido músico; me cautiva la música. U hortelano. O pintor. O... soñador de vencejos y hadas. No tengo estilos musicales preferidos, sino músicos preferidos: siempre se ha hecho buena música, y yo creo que ahora también (en contra de lo que opinan algunos críticos). Una relación de la música que más escucho se encuentra en http://www.last.fm/user/Troitio. Me entusiasman también la pintura y la literatura, tanto para disfrutar las creaciones ajenas como para crearlas yo mismo. Algunas frases ajenas que me han acompañado a lo largo de la vida: “Piensas demasiado para ser feliz” (dicha por la madre de la niña que más me gustó en mi adolescencia y primera juventud; yo no he estado de acuerdo en lo de que pensar “demasiado” te impida ser feliz, y de hecho me considero un privilegiado respecto a la felicidad). “Deja ya las mariposas, que no te van a dar de comer” (dicha por mi abuela paterna, que no entendía bien mi afición precoz, y que a la postre también se ha demostrado que era errónea, porque desde luego que me han dado de comer, a pesar de dedicarme a ellas y de hacerlo a contracorriente de las modas productivistas dominantes). "¿Cómo una persona que es en sí por completo un método, puede comprender mi anarquía natural?" (Richard Wagner). "Sólo aquel que lleva un caos dentro de sí puede alumbrar una estrella danzarina" (Friedrich W. Nietzsche). "Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar. Necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte." (José Saramago). "El ruido de las carcajadas pasa. La fuerza de los razonamientos queda." (Concepción Arenal). "Estamos aquí para desaprender las enseñanzas de la iglesia, el estado y nuestro sistema educativo. Estamos aquí para tomar cerveza. Estamos aquí para matar la guerra. Estamos aquí para reírnos del destino y vivir tan bien nuestra vida que la muerte tiemble al recibirnos". (Charles Bukowski. ¿O ésta es de Homer Simpson?).
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