¿Todo el mundo es malo?

Hay feministas radicales (admito que no formen un colectivo, sino que sean personas aisladas a las que se les ha ido la olla o que simplemente reaccionen de manera radical ante cualquier situación) que defienden que, en el contexto machista y patriarcal en el que vivimos, ningún hombre es bueno hasta que no demuestra lo contrario. Hasta ahora he defendido que es una aberración pensar así.

Me ha dado un golpe con el coche un flipado que iba por el centro de la calzada, en una curva cerrada sin visibilidad, y que iba mirando a las musarañas. Que se me ha echado encima es tan evidente que no admite consideración alguna; mi única opción de echarme más a la derecha hubiera sido subirme a la acera. No llevamos impresos de parte amistoso; quedamos en que los rellenaremos más tarde. Le llamo para hacerlo, y me da largas; no admite su culpa. Y claro, como la cosa era tan evidente, y los coches no podían estar en medio de la calle por riesgo de colisión, ni se me ha ocurrido hacer una foto. Ahora no hay pruebas, y el caradura, o mejor dicho su seguro, podría salirse con la suya. La lección, en esto como en todo, es clara: no hay individuo bueno mientras no se demuestre lo contrario. En el mundo en el que vivimos cualquiera se puede comportar como un malnacido, siempre que se den las circunstancias oportunas.

A ver si ahora va a ser que tienen razón hasta las feministas radicales…

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Acerca de Anarchanthropus crapuloideus

Calvo, feo, gordo y tontorrón. Este es mi perfil de acuerdo con quien más valor tiene para mí, mi adorado -y guasón- hijo Mateo. Podría añadir que soy una especie de anarcántropo crapuloideo. Pero buena gente, ¿eh?. Así que después de la presentación inicial, el resto así como más en serio: Lo mío son las cosas bien hechas, con gusto y paciencia. Me gusta el silencio, la calma. Me gusta cultivar la tierra, hacer la comida a la brasa, hacer pan, conservar las costumbres ancestrales. Me gustan las miradas firmes de las personas sin dobleces. Me gusta la esencia. Y la forma también, sí; pero sobre la esencia. Me gusta la soledad, compartida o no. Me aburren y me irritan la mediocridad rampante y la falsedad, la corrupción, la incapacidad y la indolencia que dominan nuestro día a día. Me enojan los “esclavos felices”. Soy raro, dicen. No encajo bien en los moldes convencionales. En muchas situaciones estoy a la contra. Si la inteligencia es la propiedad de adaptarse bien a cualquier circunstancia, no soy particularmente inteligente. Soy un intelectual inquieto, apasionado del mundo natural. Me fascina la vida. Y el color, los paisajes (¡el Alto Tajo!), el agua limpia, los animales silvestres (en especial los insectos, y sobre todo las mariposas), la montaña, el mar, las flores… Me hice biólogo, aunque padecí mucho durante la licenciatura; mi interés por el mundo natural me ha llevado a ser profesor universitario de Zoología y Conservación Biológica (también me entusiasma la docencia) y a fundar un grupo de investigación. Si no hubiera sido biólogo hubiera sido músico; me cautiva la música. U hortelano. O pintor. O... soñador de vencejos y hadas. No tengo estilos musicales preferidos, sino músicos preferidos: siempre se ha hecho buena música, y yo creo que ahora también (en contra de lo que opinan algunos críticos). Una relación de la música que más escucho se encuentra en http://www.last.fm/user/Troitio. Me entusiasman también la pintura y la literatura, tanto para disfrutar las creaciones ajenas como para crearlas yo mismo. Algunas frases ajenas que me han acompañado a lo largo de la vida: “Piensas demasiado para ser feliz” (dicha por la madre de la niña que más me gustó en mi adolescencia y primera juventud; yo no he estado de acuerdo en lo de que pensar “demasiado” te impida ser feliz, y de hecho me considero un privilegiado respecto a la felicidad). “Deja ya las mariposas, que no te van a dar de comer” (dicha por mi abuela paterna, que no entendía bien mi afición precoz, y que a la postre también se ha demostrado que era errónea, porque desde luego que me han dado de comer, a pesar de dedicarme a ellas y de hacerlo a contracorriente de las modas productivistas dominantes). "¿Cómo una persona que es en sí por completo un método, puede comprender mi anarquía natural?" (Richard Wagner). "Sólo aquel que lleva un caos dentro de sí puede alumbrar una estrella danzarina" (Friedrich W. Nietzsche). "Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar. Necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte." (José Saramago). "El ruido de las carcajadas pasa. La fuerza de los razonamientos queda." (Concepción Arenal). "Estamos aquí para desaprender las enseñanzas de la iglesia, el estado y nuestro sistema educativo. Estamos aquí para tomar cerveza. Estamos aquí para matar la guerra. Estamos aquí para reírnos del destino y vivir tan bien nuestra vida que la muerte tiemble al recibirnos". (Charles Bukowski. ¿O ésta es de Homer Simpson?).
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2 respuestas a ¿Todo el mundo es malo?

  1. José Manuel dijo:

    No tienen razón… y tu hiciste lo que debiste.
    Hace 3 semanas bajando por la cuesta de Olías en dirección a Toledo, y ya entrando en el desvío, un patoso que iba a 70 por hora y que iba en dirección a Ciudad Real,y justo cuando me estaba incorporando a la salida hacia Toledo,sin avisar, sin intermitente… se dio cuenta que se pasaba del desvío y dio un volantazo y se cruzó delante de mi.
    Eran las 12 de la noche. Yo di un volantazo y un frenazo para esquivarle y comencé a derrapar y hacer trompos a 120 por hora…
    Cómo soy un tío con suerte solo me golpee con el coche. Daños un poquito de chapa y nada más… El patoso se dio a la fuga… a continuación pararon dos niñatos de no más de 20 años chico y chica.
    Uno demostró que era malo, los niñatos hicieron lo que debían… para ser malo tienes que demostrarlo!

    • Eso es lo que dice nuestra lógica de carlancos, criados bajo otro prisma moral que el dominante actualmente. Ahora los tiros no van por ahí, claramente; si te defines en nuestros términos, eres un gilipollas y un decadente. Si te puedes escapar, te escapas, y que se joda el otro. Es el mensaje cotidiano, que se mama de (casi) toda teta circundante, sea institucional, mediática o particular.
      Los chicos demostraron que no son niñatos, sino buena gente. No estoy diciendo que no la haya; lo que digo es que, en las circunstancias actuales, el que no corre vuela, y lo que se prima es la pillería oportunista. De manera que los malos modos proliferan y lo que tienes que acabar demostrando es que eres bueno (es decir, que normalmente te comportas como una buena persona, aunque algún día puedas soltar alguna ráfaga a destiempo). 🙂

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