Antisistemas: ¿es tan fiero el león como lo pintan?

¿Es tan fiero el león como lo pintan? En realidad, ¿dónde está el león?

El sistema de organización que padecemos es tan vigoroso que absorbe cualquier iniciativa externa a él y la tritura, haciéndola parte de si mismo. Esto provoca que quienes no comulgan con la ideología dominante, la subyacente a la democracia liberal capitalista, productivista, mercantilista e intensivita-extractivista, se consideren a si mismos antisistema y tiendan a calificar de prosistema a todos los integrantes de todas las demás ideologías (véase, por ejemplo, http://www.elmanifiesto.com/articulos.asp?idarticulo=5485, donde se tacha de prosistema a la “ultraizquierda comunista”). En realidad, si somos estrictos, lo que los liberales (democristianos, centristas y socialdemócratas) denominan “ultraderecha” y “ultraizquierda” no son tales, a tenor de las definiciones de derecha e izquierda (conservadurismo no igualitario y progresismo igualitario, respectivamente); se denominan ultraderecha y ultraizquierda por los defensores del modelo liberal con los objetivos no reconocidos de crear confusión y temores entre los ciudadanos en torno a ellos, tacharlos de movimientos extremistas y criminalizarlos. Tanto los unos meten en el saco institucionalista a los otros como los otros meten a los unos, muchas veces de manera harto simplista y acrítica, fundamentada sobre todo en repudios viscerales. No habría ni que afirmar que hay sectores de ambas tribus que son extremistas y defienden actitudes violentas y excluyentes, como los neonazis; pero me parece que la mayor parte de sus integrantes son gente independiente de convicciones profundas, que se resiste a dejarse manipular. Se puede estar de acuerdo o no con ellos, y a mi personalmente me parece que los hay pintorescos en extremo; pero no es justo suponer que, de convertirse en hegemónicos, esos sectores antisistema vayan a traer necesariamente el caos , cuando el caos ya está profundamente instaurado en la sociedad liberal actual -y basta un somero análisis de las circunstancias desencadenantes y de las consecuencias de la crisis económica actual para confirmarlo-. La cuestión no es tan simple como parece, y yo soy más bien proclive a pensar que, sea del signo que sea el grupo en el poder, no es nada sencillo gobernar sociedades de tantísimos millones de humanos, donde además el poder efectivo está en manos de las grandes fortunas. ¿Qué grado de representación puede tener un gobierno como el español, si somos 46 millones y medio de individuos pululando por la parte española de la península ibérica?

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Acerca de Anarchanthropus crapuloideus

Calvo, feo, gordo y tontorrón. Este es mi perfil de acuerdo con quien más valor tiene para mí, mi adorado -y guasón- hijo Mateo. Podría añadir que soy una especie de anarcántropo crapuloideo. Pero buena gente, ¿eh?. Así que después de la presentación inicial, el resto así como más en serio: Lo mío son las cosas bien hechas, con gusto y paciencia. Me gusta el silencio, la calma. Me gusta cultivar la tierra, hacer la comida a la brasa, hacer pan, conservar las costumbres ancestrales. Me gustan las miradas firmes de las personas sin dobleces. Me gusta la esencia. Y la forma también, sí; pero sobre la esencia. Me gusta la soledad, compartida o no. Me aburren y me irritan la mediocridad rampante y la falsedad, la corrupción, la incapacidad y la indolencia que dominan nuestro día a día. Me enojan los “esclavos felices”. Soy raro, dicen. No encajo bien en los moldes convencionales. En muchas situaciones estoy a la contra. Si la inteligencia es la propiedad de adaptarse bien a cualquier circunstancia, no soy particularmente inteligente. Soy un intelectual inquieto, apasionado del mundo natural. Me fascina la vida. Y el color, los paisajes (¡el Alto Tajo!), el agua limpia, los animales silvestres (en especial los insectos, y sobre todo las mariposas), la montaña, el mar, las flores… Me hice biólogo, aunque padecí mucho durante la licenciatura; mi interés por el mundo natural me ha llevado a ser profesor universitario de Zoología y Conservación Biológica (también me entusiasma la docencia) y a fundar un grupo de investigación. Si no hubiera sido biólogo hubiera sido músico; me cautiva la música. U hortelano. O pintor. O... soñador de vencejos y hadas. No tengo estilos musicales preferidos, sino músicos preferidos: siempre se ha hecho buena música, y yo creo que ahora también (en contra de lo que opinan algunos críticos). Una relación de la música que más escucho se encuentra en http://www.last.fm/user/Troitio. Me entusiasman también la pintura y la literatura, tanto para disfrutar las creaciones ajenas como para crearlas yo mismo. Algunas frases ajenas que me han acompañado a lo largo de la vida: “Piensas demasiado para ser feliz” (dicha por la madre de la niña que más me gustó en mi adolescencia y primera juventud; yo no he estado de acuerdo en lo de que pensar “demasiado” te impida ser feliz, y de hecho me considero un privilegiado respecto a la felicidad). “Deja ya las mariposas, que no te van a dar de comer” (dicha por mi abuela paterna, que no entendía bien mi afición precoz, y que a la postre también se ha demostrado que era errónea, porque desde luego que me han dado de comer, a pesar de dedicarme a ellas y de hacerlo a contracorriente de las modas productivistas dominantes). "¿Cómo una persona que es en sí por completo un método, puede comprender mi anarquía natural?" (Richard Wagner). "Sólo aquel que lleva un caos dentro de sí puede alumbrar una estrella danzarina" (Friedrich W. Nietzsche). "Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar. Necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte." (José Saramago). "El ruido de las carcajadas pasa. La fuerza de los razonamientos queda." (Concepción Arenal). "Estamos aquí para desaprender las enseñanzas de la iglesia, el estado y nuestro sistema educativo. Estamos aquí para tomar cerveza. Estamos aquí para matar la guerra. Estamos aquí para reírnos del destino y vivir tan bien nuestra vida que la muerte tiemble al recibirnos". (Charles Bukowski. ¿O ésta es de Homer Simpson?).
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