El camino

El 5 de Noviembre de 1974, en plena crisis personal y en un momento álgido de la formación de mi carácter contestatario, asistí en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas a la ceremonia de la investidura de mi padre como académico de número, que tuvo el inconmensurable valor de abordar el fascinante, pero complejísimo tema de la estructura de la conducta humana. Aquella tarde tuve ocasión de intercambiar algunas palabras con algunos miembros ilustres de aquella casa y con algunos otros personajes, más heterodoxos y pintorescos, de entre los invitados al acto. Recuerdo vagamente las frases adoctrinantes y apolilladas de ciertos viejecitos, y no tan viejecitos, elegantemente embutidos en sus chaqués, perfectamente cuadriculados y predecibles, reconviniéndome sobre mi aspecto, semiharapiento y con el pelo muy largo, y procurando darme leccioncitas sobre mi futuro, potencialmente brillante si no me desviaba del camino (naturalmente, el que ellos pensaban que era el camino a seguir), o quizá mejor, si volvía a él. Pero sobre todo recuerdo mi charla, ésta mucho más amigable y sincera, con uno de los invitados al acto, Antonio Sánchez-Arjona, persona amable y risueña, si no recuerdo mal profesor de instituto pero de alguna forma colaborador o seguidor de mi padre.

Antonio hizo, como todos, una alabanza de la trayectoria de mi padre, y terminó diciéndome que algún día yo seguiría sus pasos y terminaría siendo miembro de aquella casa. Yo le contesté que no, que eso no sería posible. Él se quedó un tanto perplejo y pensativo y me miró al cabo de un momento, con el ceño fruncido. “En su momento me tienes que contar por qué dices eso”. Bien, pensé yo, ya te lo contaré. Hasta hoy.

Antonio debió fallecer hace ya muchos años, supongo. Nunca tuve la oportunidad de hablar con él sobre esto. En realidad, ni con él ni con nadie. Tampoco creo que yo tuviera muy claro por qué lo afirmaba. Más bien lo intuía, pero no podía justificarlo razonadamente, como puedo ahora.

Nunca seré catedrático, ni académico, ni nada que se le parezca. Porque no me doblego. Porque no me integro en la dinámica dominante. Porque no pertenezco a casta ni a grupo de poder alguno. Es así de simple. Para progresar en la academia tienes que sentirte miembro de ella, y la academia española adolece de rémoras que, para mi, son inadmisibles e insoportables. Las mismas que muestra la sociedad española, en general. He escrito ya mucho sobre los grupos de poder académicos, de naturaleza paramafiosa, con cuyos criterios comulgas o directamente pasas a ser un réprobo. O estás con ellos, o estás contra ellos; no te dejan alternativa. Yo ya lo percibía no solo en 1974, sino mucho antes. No, mi forma de entender la vida y las relaciones entre los humanos no me permite asimilar determinadas reglas. No puedo aceptar que haya instituciones que se arroguen el acaparamiento ni el monopolio del conocimiento, porque ese es el primer paso para tratar después de aleccionar y controlar a los demás, clasificándoles en niveles o rangos (cuando no otras cosas peores). Por la misma razón, como es natural, no acepto las imposiciones doctrinales de secta o grupo alguno, sino que me acerco a todos ellos para tratar de entenderlos y aprender. No, no puedo renegar de una parte importante de mis esencias con tal de avanzar en un supuesto escalafón. No puedo colaborar en el mantenimiento de un sistema vertical, en el que el poderoso (el que tiene los medios, sean cuales sean) trata de imponer su forma de ver las cosas al que no lo es. Lo siento, pero no es mi camino. Esa misma generosidad que predicaba mi padre, tan contraria al oportunismo y a la trapacería de cualquier signo, me hace repeler la aceptación de las reglas que se imponen al neófito para que pueda ir ascendiendo posiciones en el rango. Aunque lo sea por medios lícitos, fundamentados en el esfuerzo personal.

Ya lo sabes, Antonio. Estés donde estés. Si es que estás. Perdona el retraso de 42 años.

Anuncios

Acerca de Anarchanthropus crapuloideus

Calvo, feo, gordo y tontorrón. Este es mi perfil de acuerdo con quien más valor tiene para mí, mi adorado -y guasón- hijo Mateo. Podría añadir que soy una especie de anarcántropo crapuloideo. Pero buena gente, ¿eh?. Así que después de la presentación inicial, el resto así como más en serio: Lo mío son las cosas bien hechas, con gusto y paciencia. Me gusta el silencio, la calma. Me gusta cultivar la tierra, hacer la comida a la brasa, hacer pan, conservar las costumbres ancestrales. Me gustan las miradas firmes de las personas sin dobleces. Me gusta la esencia. Y la forma también, sí; pero sobre la esencia. Me gusta la soledad, compartida o no. Me aburren y me irritan la mediocridad rampante y la falsedad, la corrupción, la incapacidad y la indolencia que dominan nuestro día a día. Me enojan los “esclavos felices”. Soy raro, dicen. No encajo bien en los moldes convencionales. En muchas situaciones estoy a la contra. Si la inteligencia es la propiedad de adaptarse bien a cualquier circunstancia, no soy particularmente inteligente. Soy un intelectual inquieto, apasionado del mundo natural. Me fascina la vida. Y el color, los paisajes (¡el Alto Tajo!), el agua limpia, los animales silvestres (en especial los insectos, y sobre todo las mariposas), la montaña, el mar, las flores… Me hice biólogo, aunque padecí mucho durante la licenciatura; mi interés por el mundo natural me ha llevado a ser profesor universitario de Zoología y Conservación Biológica (también me entusiasma la docencia) y a fundar un grupo de investigación. Si no hubiera sido biólogo hubiera sido músico; me cautiva la música. U hortelano. O pintor. O... soñador de vencejos y hadas. No tengo estilos musicales preferidos, sino músicos preferidos: siempre se ha hecho buena música, y yo creo que ahora también (en contra de lo que opinan algunos críticos). Una relación de la música que más escucho se encuentra en http://www.last.fm/user/Troitio. Me entusiasman también la pintura y la literatura, tanto para disfrutar las creaciones ajenas como para crearlas yo mismo. Algunas frases ajenas que me han acompañado a lo largo de la vida: “Piensas demasiado para ser feliz” (dicha por la madre de la niña que más me gustó en mi adolescencia y primera juventud; yo no he estado de acuerdo en lo de que pensar “demasiado” te impida ser feliz, y de hecho me considero un privilegiado respecto a la felicidad). “Deja ya las mariposas, que no te van a dar de comer” (dicha por mi abuela paterna, que no entendía bien mi afición precoz, y que a la postre también se ha demostrado que era errónea, porque desde luego que me han dado de comer, a pesar de dedicarme a ellas y de hacerlo a contracorriente de las modas productivistas dominantes). "¿Cómo una persona que es en sí por completo un método, puede comprender mi anarquía natural?" (Richard Wagner). "Sólo aquel que lleva un caos dentro de sí puede alumbrar una estrella danzarina" (Friedrich W. Nietzsche). "Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar. Necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte." (José Saramago). "El ruido de las carcajadas pasa. La fuerza de los razonamientos queda." (Concepción Arenal). "Estamos aquí para desaprender las enseñanzas de la iglesia, el estado y nuestro sistema educativo. Estamos aquí para tomar cerveza. Estamos aquí para matar la guerra. Estamos aquí para reírnos del destino y vivir tan bien nuestra vida que la muerte tiemble al recibirnos". (Charles Bukowski. ¿O ésta es de Homer Simpson?).
Esta entrada fue publicada en Reflexiones y escritos, Sociedad, economía y política, Trocitos de historia personal. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s