La chica danesa

Durante 1975 y 1976 fui un visitante asiduo de cines. No había película de estreno, reestreno o de culto que no me viera, siempre  que me pareciese que cumplía unos mínimos de calidad. Recuerdo algunas que me parecieron buenísimas, por ejemplo “Cuerno de cabra”, de Metodi Andonov, que ví 7 veces, y que me hacía temblar cada vez. O “La naranja mecánica”, de Stanley Kubrik, bestial pero magistral. Aquella fase cinéfila, que me hizo gozar muchísimo, no duró demasiado, porque hacia 1978 la sustituí por la de los bares de música: empezaba la movida madrileña. Después, entre estudios, vida en el campo y tesis doctoral, el cine quedó relegado a un plano muy secundario. Hasta muy recientemente.

Durante estos últimos años he vuelto a ver algunas películas sobresalientes. No acudo como antes al cine, porque lo combino con muchas otras actividades y porque en Toledo la oferta es cuasirridídula. Pero hace un tiempo vi “Ágora”, de Alejandro Amenábar, que relata la vida de Hipatia de Alejandría y que me pareció extraordinaria además de terrorífica. Pero vamos, como la vida misma; el exterminio forma parte fundamental de la historia del linaje humano. Y hace un par de días vi “La chica danesa”, de Tom Hooper y protagonizada por Eddie Redmayne y Alicia Vikander. Son dos horas de intensidad total. La vida y muerte del primer transexual reconocido, Einar Wegener, que se transforma en Lily Elbe. O mejor dicho, que se reconoce poco a poco como Lily, porque en realidad siempre se había sentido mujer. Lo que comienza siendo un juego de disfraces acaba despertando con fuerza el deseo de Einar de ser mujer en toda su dimensión, de manera que finalmente se somete a una operación, la primera de cambio de sexo de que se tiene constancia. Y muere a consecuencia de ella.

Es una historia totalmente conmovedora, de una sensibilidad apabullante. Te mantiene con el sentimiento a flor de piel durante las dos horas, que se pasan casi sin darse uno cuenta. A ello contribuyen de manera notable la fotografía y la música, que están escogidas con mimo. El papel de Gerda Wegener, interpretada por Alicia Vikander (que, al igual que Eddie Redmayne, lo borda), la pintora y pareja de Einar-Lily, es central; en realidad, es su amor totalmente incondicional hacia Einar-Lily lo que colma la película de un sentimiento que trasciende lo meramente habitual y circunstancial.

Me pareció una película soberbia. De primera fila.

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Gerda Wegener pintando un retrato de Einar-Lily, cuando disfrazarse de mujer era solo una diversión para él-ella

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Acerca de Anarchanthropus crapuloideus

Calvo, feo, gordo y tontorrón. Este es mi perfil de acuerdo con quien más valor tiene para mí, mi adorado -y guasón- hijo Mateo. Podría añadir que soy una especie de anarcántropo crapuloideo. Pero buena gente, ¿eh?. Así que después de la presentación inicial, el resto así como más en serio: Lo mío son las cosas bien hechas, con gusto y paciencia. Me gusta el silencio, la calma. Me gusta cultivar la tierra, hacer la comida a la brasa, hacer pan, conservar las costumbres ancestrales. Me gustan las miradas firmes de las personas sin dobleces. Me gusta la esencia. Y la forma también, sí; pero sobre la esencia. Me gusta la soledad, compartida o no. Me aburren y me irritan la mediocridad rampante y la falsedad, la corrupción, la incapacidad y la indolencia que dominan nuestro día a día. Me enojan los “esclavos felices”. Soy raro, dicen. No encajo bien en los moldes convencionales. En muchas situaciones estoy a la contra. Si la inteligencia es la propiedad de adaptarse bien a cualquier circunstancia, no soy particularmente inteligente. Soy un intelectual inquieto, apasionado del mundo natural. Me fascina la vida. Y el color, los paisajes (¡el Alto Tajo!), el agua limpia, los animales silvestres (en especial los insectos, y sobre todo las mariposas), la montaña, el mar, las flores… Me hice biólogo, aunque padecí mucho durante la licenciatura; mi interés por el mundo natural me ha llevado a ser profesor universitario de Zoología y Conservación Biológica (también me entusiasma la docencia) y a fundar un grupo de investigación. Si no hubiera sido biólogo hubiera sido músico; me cautiva la música. U hortelano. O pintor. O... soñador de vencejos y hadas. No tengo estilos musicales preferidos, sino músicos preferidos: siempre se ha hecho buena música, y yo creo que ahora también (en contra de lo que opinan algunos críticos). Una relación de la música que más escucho se encuentra en http://www.last.fm/user/Troitio. Me entusiasman también la pintura y la literatura, tanto para disfrutar las creaciones ajenas como para crearlas yo mismo. Algunas frases ajenas que me han acompañado a lo largo de la vida: “Piensas demasiado para ser feliz” (dicha por la madre de la niña que más me gustó en mi adolescencia y primera juventud; yo no he estado de acuerdo en lo de que pensar “demasiado” te impida ser feliz, y de hecho me considero un privilegiado respecto a la felicidad). “Deja ya las mariposas, que no te van a dar de comer” (dicha por mi abuela paterna, que no entendía bien mi afición precoz, y que a la postre también se ha demostrado que era errónea, porque desde luego que me han dado de comer, a pesar de dedicarme a ellas y de hacerlo a contracorriente de las modas productivistas dominantes). "¿Cómo una persona que es en sí por completo un método, puede comprender mi anarquía natural?" (Richard Wagner). "Sólo aquel que lleva un caos dentro de sí puede alumbrar una estrella danzarina" (Friedrich W. Nietzsche). "Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar. Necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte." (José Saramago). "El ruido de las carcajadas pasa. La fuerza de los razonamientos queda." (Concepción Arenal). "Estamos aquí para desaprender las enseñanzas de la iglesia, el estado y nuestro sistema educativo. Estamos aquí para tomar cerveza. Estamos aquí para matar la guerra. Estamos aquí para reírnos del destino y vivir tan bien nuestra vida que la muerte tiemble al recibirnos". (Charles Bukowski. ¿O ésta es de Homer Simpson?).
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5 respuestas a La chica danesa

  1. José Luis dijo:

    Pues, puesto que la recomiendas tan bien, habrá que ir a verla.

  2. Espero que te guste, aunque ya sabes que los gustos son variados…

  3. No me llamaba nada esta peli, pero la verdad que tras leer tu crítica apetece, gracias, me la apunto!

  4. ¡¡¡Cuerno de Cabra!!!! la recuerdo de una época que era imprescindible ver una serie de películas si querías que tus amigos progres te tuvieran en cuenta… eran pelis que venían en el manual del perfecto progre. Me vi unas cuantas, incluso suecas…. pero os juro (o prometo) que la mayoría me aburrían soberanamente. ¡Pero no lo decía!. Cuerno de cabra fue de las pocas que me gustaron…

    • Recuerdo una de esas: Secretos de un matrimonio. O no me enteré de nada, o era un pestiñazo. Pero como iba solo al cine, pues no había ocasión para que nadie me juzgara por ello. Yo creo que Cuerno de cabra no tenía nada que ver con aquello; hasta el ABC publicó buenas críticas.

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