En apoyo del equipo rectoral actual de la UCLM

No soy dado a dorar los oídos de nadie, y menos si es alguien que, en este mundo estructurado verticalmente, se sitúa “por encima” de mí. Todo el mundo sabe lo crítico que soy con la Universidad, como institución que, de centro de la creatividad y del conocimiento, con mayúsculas, ha pasado a ser factoría de semianalfabetos funcionales, cegados como estamos por la superespecialización estricta, la tecnofilia extrema y la productividad máxima. Todo el mundo sabe también cómo reniego hasta la saciedad del clientelismo atroz que la carcome, que facilita que en algunos momentos algunos departamentos o facultades sean poco más que tribus sectarias que responden casi ciegamente al mandato del jefecillo de turno, con tal de asegurar las habichuelas. Y demás.

La UCLM ha sufrido periodos que no me recato en tildar de pestilentes. Sin embargo, cuando ocurre lo contrario y un grupo de personas relativamente independientes toma las riendas, y consigue logros a todas luces impensables anteriormente, no solo es nuestra obligación reconocerlo: es que es imprescindible publicitarlo a los cuatro vientos. Con sus virtudes y sus defectos, la UCLM es lo que es a día de hoy gracias a que el equipo de Miguel Ángel Collado Yurrita, actual rector, actuó con decisión, independencia, mente clara y justicia desde que llegó a gestionar sus destinos. Y que conste que yo no lo esperaba, y por eso no le voté en las elecciones anteriores, como todo el mundo sabe también (no soy de guardarme cartas ocultas); yo vaticiné que sería continuista. Me equivoqué y lo reconozco. Para mí resulta evidente que determinadas cuestiones se podían haber resuelto mejor durante su mandato, especialmente la que se refiere a la pesadísima burocracia. Pero también lo es que, cuando la UCLM estaba agonizante y en peligro de colapsarse, debido a las asfixias impuestas por los gabinetes autonómicos y a una gestión cuando menos dudosa del anterior equipo rectoral, Collado y su gente lograron convencer a los responsables políticos de que había que apostar decididamente por la universidad. A mí me parece que no lo hicieron solo de palabra, lo cual ya de por si resultaría meritorio, sino también de obra. Naturalmente, luego se tuvieron que ajustar a las estrecheces impuestas por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, y ahora resulta fácil y tentador echarles todas las culpas de una supuesta ineficacia. Modesta y sinceramente, yo personalmente no he conocido ningún equipo rectoral en ninguna universidad que haya satisfecho las metas que ha satisfecho éste de forma tan solvente, teniendo en cuenta las circunstancias de las que se partía. Así que que antes de que empiece la campaña electoral de las próximas elecciones se haya puesto en marcha la maquinaria de un grupo opositor para ganar adeptos y lo haya hecho con el peor estilo posible, descalificando al equipo actual y enviándonos correos a los buzones particulares de al menos los profesores, no es ya solo deplorable, sino que da idea de la condición de quienes están detrás. Cada cual que saque sus consecuencias, en función de su capacidad crítica, formación y altura de miras.

Escribo este texto como apoyo incondicional al que ha publicado en su muro mi compañero Francisco Moya (https://sites.google.com/site/fcomoya/Home/), con el que por otro lado mantengo profundas discrepancias de opinión en otras cuestiones. Y es que ya está bien, hombre.

(Ahora los de siempre se echarán sobre mí, como es su estilo, a acusarme de que difamo, de que soy un traidor, de que intento acabar con su trayectoria política y bla bla bla. Lo de otras veces, y que todos conocemos; los “demasiados”, como escribía Nietzsche, no soportan la independencia de criterio, y menos de un “nadie”. Me da igual. Cada cual acabará en el lugar que le corresponde, porque “puedes engañar a alguien alguna vez, pero no puedes engañar siempre a todo el mundo”, en palabras esta vez de Abraham Lincoln.)

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Acerca de Anarchanthropus crapuloideus

Calvo, feo, gordo y tontorrón. Este es mi perfil de acuerdo con quien más valor tiene para mí, mi adorado -y guasón- hijo Mateo. Podría añadir que soy una especie de anarcántropo crapuloideo. Pero buena gente, ¿eh?. Así que después de la presentación inicial, el resto así como más en serio: Lo mío son las cosas bien hechas, con gusto y paciencia. Me gusta el silencio, la calma. Me gusta cultivar la tierra, hacer la comida a la brasa, hacer pan, conservar las costumbres ancestrales. Me gustan las miradas firmes de las personas sin dobleces. Me gusta la esencia. Y la forma también, sí; pero sobre la esencia. Me gusta la soledad, compartida o no. Me aburren y me irritan la mediocridad rampante y la falsedad, la corrupción, la incapacidad y la indolencia que dominan nuestro día a día. Me enojan los “esclavos felices”. Soy raro, dicen. No encajo bien en los moldes convencionales. En muchas situaciones estoy a la contra. Si la inteligencia es la propiedad de adaptarse bien a cualquier circunstancia, no soy particularmente inteligente. Soy un intelectual inquieto, apasionado del mundo natural. Me fascina la vida. Y el color, los paisajes (¡el Alto Tajo!), el agua limpia, los animales silvestres (en especial los insectos, y sobre todo las mariposas), la montaña, el mar, las flores… Me hice biólogo, aunque padecí mucho durante la licenciatura; mi interés por el mundo natural me ha llevado a ser profesor universitario de Zoología y Conservación Biológica (también me entusiasma la docencia) y a fundar un grupo de investigación. Si no hubiera sido biólogo hubiera sido músico; me cautiva la música. U hortelano. O pintor. O... soñador de vencejos y hadas. No tengo estilos musicales preferidos, sino músicos preferidos: siempre se ha hecho buena música, y yo creo que ahora también (en contra de lo que opinan algunos críticos). Una relación de la música que más escucho se encuentra en http://www.last.fm/user/Troitio. Me entusiasman también la pintura y la literatura, tanto para disfrutar las creaciones ajenas como para crearlas yo mismo. Algunas frases ajenas que me han acompañado a lo largo de la vida: “Piensas demasiado para ser feliz” (dicha por la madre de la niña que más me gustó en mi adolescencia y primera juventud; yo no he estado de acuerdo en lo de que pensar “demasiado” te impida ser feliz, y de hecho me considero un privilegiado respecto a la felicidad). “Deja ya las mariposas, que no te van a dar de comer” (dicha por mi abuela paterna, que no entendía bien mi afición precoz, y que a la postre también se ha demostrado que era errónea, porque desde luego que me han dado de comer, a pesar de dedicarme a ellas y de hacerlo a contracorriente de las modas productivistas dominantes). "¿Cómo una persona que es en sí por completo un método, puede comprender mi anarquía natural?" (Richard Wagner). "Sólo aquel que lleva un caos dentro de sí puede alumbrar una estrella danzarina" (Friedrich W. Nietzsche). "Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar. Necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte." (José Saramago). "El ruido de las carcajadas pasa. La fuerza de los razonamientos queda." (Concepción Arenal). "Estamos aquí para desaprender las enseñanzas de la iglesia, el estado y nuestro sistema educativo. Estamos aquí para tomar cerveza. Estamos aquí para matar la guerra. Estamos aquí para reírnos del destino y vivir tan bien nuestra vida que la muerte tiemble al recibirnos". (Charles Bukowski. ¿O ésta es de Homer Simpson?).
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2 respuestas a En apoyo del equipo rectoral actual de la UCLM

  1. Ana Pascual dijo:

    Por una universidad joven y bien gestionada por el equipo de Miguel Angel Coello. Voto por la continuidad del actual equipo.

  2. Gracias por comentar, Ana. Yo no sé cuál será la mejor opción; solo sé que el equipo actual lo ha hecho muy bien para las circunstancias que se encontró, y que desde luego jugar sucio no es la opción más recomendable, elegante ni ejemplarizante para el alumnado.

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