Rareza, azar y contingencia: las bases de la evolución biológica

“Los errores biológicos dan lugar a rarezas, y son capitales en el proceso evolutivo. Algunos de estos sirven de base para la aparición de grupos tan importantes como las plantas con flores o las especies de humanos.”
“En la extinción hay algo de literario: vivir es perder. Pero el registro de pérdidas deja una moraleja disponible. Que las rarezas pueden ser material de recambio para la siguiente aventura evolutiva. “El final es a veces el punto de partida”, dice Eliot”.

Pepe Carrión, “Extinciones y excepciones: el poder de la rareza en evolución”, discurso de inauguración del curso 2015/2016 en la Universidad de Murcia.

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No hay duda. Desde el mismo comienzo, la evolución biológica es básicamente azarosa, puesto que el proceso más importante de génesis de diversidad genética es la mutación, que ocurre simplemente cuando se dan las circunstancias apropiadas. La inmensa mayor parte de las mutaciones son deletéreas y no dan lugar a rasgos heredables, porque los individuos que las portan mueren antes de reproducirse. Solo unas pocas tienen éxito evolutivo, aquellas que suponen ventajas para los individuos que las portan en términos de eficacia biológica, y que pueden ser transmitidas a la descendencia gracias al mecanismo evolutivo por excelencia, la selección natural (o a través de procesos epigenéticos), generalmente como combinaciones de mutaciones favorables (gracias al otro proceso clave de la evolución, la recombinación genética de los eucariotas). Los patrones de diversificación conducen a largo plazo a situaciones de estabilidad o saturación de biodiversidad; a continuación ocurren fenómenos de colapso o extinción masiva que acaban, de manera completamente azarosa, con la mayor parte de la diversidad viviente. Tras la reorganización, la situación de estabilidad siguiente es análoga a la anterior en términos funcionales, pero no en términos filogenéticos; los mamíferos actuales cumplimos análogas funciones que los dinosaurios en el Secundario, pero la composición de la fauna en términos de especies y taxones dominantes es muy diferente, lo cual es debido a que un grupito poco diversificado y poco especializado de protomamíferos sobrevivió a la extinción Cretácico-Terciario, que acabó con los dinosaurios. Y sobrevivió porque estaba en el momento oportuno en el sitio adecuado, básicamente, dada la naturaleza de aquel evento de extinción. Esto es contingencia, cuya lección más importante es que la evolución es irreversible. Nada mejor que recordar al añorado Stephen J. Gould al hablar de estas cuestiones tan capitales, y tan mal entendidas (si es que se entienden algo) por el ciudadano medio.

Lo cual no deja de ser una de mis mayores preocupaciones; me inquieta mucho que la interpretación más extendida de la vida sea todavía predarwinista, lo cual revela el divorcio entre pensamiento social y estado de los conocimientos científico-técnicos. Ese divorcio, en realidad, es en esencia el culpable de que no seamos capaces de poner en práctica medidas de amplio alcance para frenar lo que ya sabemos bien que está sucediendo: la crisis ambiental del Holoceno, que puede acabar con el propio linaje humano.

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Acerca de Anarchanthropus crapuloideus

Calvo, feo, gordo y tontorrón. Este es mi perfil de acuerdo con quien más valor tiene para mí, mi adorado -y guasón- hijo Mateo. Podría añadir que soy una especie de anarcántropo crapuloideo. Pero buena gente, ¿eh?. Así que después de la presentación inicial, el resto así como más en serio: Lo mío son las cosas bien hechas, con gusto y paciencia. Me gusta el silencio, la calma. Me gusta cultivar la tierra, hacer la comida a la brasa, hacer pan, conservar las costumbres ancestrales. Me gustan las miradas firmes de las personas sin dobleces. Me gusta la esencia. Y la forma también, sí; pero sobre la esencia. Me gusta la soledad, compartida o no. Me aburren y me irritan la mediocridad rampante y la falsedad, la corrupción, la incapacidad y la indolencia que dominan nuestro día a día. Me enojan los “esclavos felices”. Soy raro, dicen. No encajo bien en los moldes convencionales. En muchas situaciones estoy a la contra. Si la inteligencia es la propiedad de adaptarse bien a cualquier circunstancia, no soy particularmente inteligente. Soy un intelectual inquieto, apasionado del mundo natural. Me fascina la vida. Y el color, los paisajes (¡el Alto Tajo!), el agua limpia, los animales silvestres (en especial los insectos, y sobre todo las mariposas), la montaña, el mar, las flores… Me hice biólogo, aunque padecí mucho durante la licenciatura; mi interés por el mundo natural me ha llevado a ser profesor universitario de Zoología y Conservación Biológica (también me entusiasma la docencia) y a fundar un grupo de investigación. Si no hubiera sido biólogo hubiera sido músico; me cautiva la música. U hortelano. O pintor. O... soñador de vencejos y hadas. No tengo estilos musicales preferidos, sino músicos preferidos: siempre se ha hecho buena música, y yo creo que ahora también (en contra de lo que opinan algunos críticos). Una relación de la música que más escucho se encuentra en http://www.last.fm/user/Troitio. Me entusiasman también la pintura y la literatura, tanto para disfrutar las creaciones ajenas como para crearlas yo mismo. Algunas frases ajenas que me han acompañado a lo largo de la vida: “Piensas demasiado para ser feliz” (dicha por la madre de la niña que más me gustó en mi adolescencia y primera juventud; yo no he estado de acuerdo en lo de que pensar “demasiado” te impida ser feliz, y de hecho me considero un privilegiado respecto a la felicidad). “Deja ya las mariposas, que no te van a dar de comer” (dicha por mi abuela paterna, que no entendía bien mi afición precoz, y que a la postre también se ha demostrado que era errónea, porque desde luego que me han dado de comer, a pesar de dedicarme a ellas y de hacerlo a contracorriente de las modas productivistas dominantes). "¿Cómo una persona que es en sí por completo un método, puede comprender mi anarquía natural?" (Richard Wagner). "Sólo aquel que lleva un caos dentro de sí puede alumbrar una estrella danzarina" (Friedrich W. Nietzsche). "Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar. Necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte." (José Saramago). "El ruido de las carcajadas pasa. La fuerza de los razonamientos queda." (Concepción Arenal). "Estamos aquí para desaprender las enseñanzas de la iglesia, el estado y nuestro sistema educativo. Estamos aquí para tomar cerveza. Estamos aquí para matar la guerra. Estamos aquí para reírnos del destino y vivir tan bien nuestra vida que la muerte tiemble al recibirnos". (Charles Bukowski. ¿O ésta es de Homer Simpson?).
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2 respuestas a Rareza, azar y contingencia: las bases de la evolución biológica

  1. jlrubiorojo dijo:

    Excelente; difícil de explicar mejor en tan poco espacio.

  2. Gracias. Con este tema practico mucho… 🙂

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