El mismo

Sigo siendo el mismo, exactamente el mismo, que allá por 1970 se subía a lo más alto de la escalera a escribir lo que le pasaba por la mente. Sigo actuando de la misma forma, sintiendo de la misma forma, agotándome de mi lucha de la misma forma. Sigo cayendo en las mismas, exactamente en las mismas trampas que me tiende el amor una y otra vez, como entonces. O que me tiendo yo a mi mismo, sin querer, sin poder evitarlo. Sigo siendo, cuando no hay demasiado dolor por medio producido por el desengaño, el amigo, el extraordinario amigo, el que está ahí para escuchar y dar su opinión, el que brinda el apoyo, al que puedes llamar en cualquier momento para que te recite un poema o te lea un cuento, el que si tienes una deuda no te va a abandonar, el que te va a acompañar cuando estés sola y va a secar tus lágrimas… mientras tú compartes tu corazón con otro, que es quien te hará la madre de sus hijos… Una y otra vez. Adorado como amigo, dado de lado como amante. Algo tendremos las personas de mi perfil, que no somos capaces de mantener la llama viva en la pretendida pareja, o que no somos capaces de ofrecer lo que se suele anhelar en ésta. Alguna razón habrá para estar condenado.

Es muy duro volver a comprobar hasta qué punto uno es frágil y está completamente a merced del destino. Siempre parece que la pasada fue la última vez; pero no, no es cierto, la pasada no fue más que la siguiente. Y la actual, la anterior a la que venga más adelante. No hay esperanza para quien anda tejiendo hilos dorados entre las nubes. Ninguna.

Sigo siendo el mismo. Escribiendo los mismos versos. Sintiendo las mismas pasiones. Encendiendo las mismas velas. Quemándome con las mismas llamas. Entraré por la siguiente ventana que esté abierta; volveré a salir con un puñal en el corazón. Hasta que el último de ellos me lo desgarre del todo.

Quizá haya sido este.

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Acerca de Anarchanthropus crapuloideus

Calvo, feo, gordo y tontorrón. Este es mi perfil de acuerdo con quien más valor tiene para mí, mi adorado -y guasón- hijo Mateo. Podría añadir que soy una especie de anarcántropo crapuloideo. Pero buena gente, ¿eh?. Así que después de la presentación inicial, el resto así como más en serio: Lo mío son las cosas bien hechas, con gusto y paciencia. Me gusta el silencio, la calma. Me gusta cultivar la tierra, hacer la comida a la brasa, hacer pan, conservar las costumbres ancestrales. Me gustan las miradas firmes de las personas sin dobleces. Me gusta la esencia. Y la forma también, sí; pero sobre la esencia. Me gusta la soledad, compartida o no. Me aburren y me irritan la mediocridad rampante y la falsedad, la corrupción, la incapacidad y la indolencia que dominan nuestro día a día. Me enojan los “esclavos felices”. Soy raro, dicen. No encajo bien en los moldes convencionales. En muchas situaciones estoy a la contra. Si la inteligencia es la propiedad de adaptarse bien a cualquier circunstancia, no soy particularmente inteligente. Soy un intelectual inquieto, apasionado del mundo natural. Me fascina la vida. Y el color, los paisajes (¡el Alto Tajo!), el agua limpia, los animales silvestres (en especial los insectos, y sobre todo las mariposas), la montaña, el mar, las flores… Me hice biólogo, aunque padecí mucho durante la licenciatura; mi interés por el mundo natural me ha llevado a ser profesor universitario de Zoología y Conservación Biológica (también me entusiasma la docencia) y a fundar un grupo de investigación. Si no hubiera sido biólogo hubiera sido músico; me cautiva la música. U hortelano. O pintor. O... soñador de vencejos y hadas. No tengo estilos musicales preferidos, sino músicos preferidos: siempre se ha hecho buena música, y yo creo que ahora también (en contra de lo que opinan algunos críticos). Una relación de la música que más escucho se encuentra en http://www.last.fm/user/Troitio. Me entusiasman también la pintura y la literatura, tanto para disfrutar las creaciones ajenas como para crearlas yo mismo. Algunas frases ajenas que me han acompañado a lo largo de la vida: “Piensas demasiado para ser feliz” (dicha por la madre de la niña que más me gustó en mi adolescencia y primera juventud; yo no he estado de acuerdo en lo de que pensar “demasiado” te impida ser feliz, y de hecho me considero un privilegiado respecto a la felicidad). “Deja ya las mariposas, que no te van a dar de comer” (dicha por mi abuela paterna, que no entendía bien mi afición precoz, y que a la postre también se ha demostrado que era errónea, porque desde luego que me han dado de comer, a pesar de dedicarme a ellas y de hacerlo a contracorriente de las modas productivistas dominantes). "¿Cómo una persona que es en sí por completo un método, puede comprender mi anarquía natural?" (Richard Wagner). "Sólo aquel que lleva un caos dentro de sí puede alumbrar una estrella danzarina" (Friedrich W. Nietzsche). "Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar. Necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte." (José Saramago). "El ruido de las carcajadas pasa. La fuerza de los razonamientos queda." (Concepción Arenal). "Estamos aquí para desaprender las enseñanzas de la iglesia, el estado y nuestro sistema educativo. Estamos aquí para tomar cerveza. Estamos aquí para matar la guerra. Estamos aquí para reírnos del destino y vivir tan bien nuestra vida que la muerte tiemble al recibirnos". (Charles Bukowski. ¿O ésta es de Homer Simpson?).
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3 respuestas a El mismo

  1. Nundah3 dijo:

    Sí que nos parecemos… lamentablemente para los dos. Yo también me pregunto porqué si soy tan amiga de mis amigos y tan amante de mi amante, no consiga el amor anhelado. ¿Seré yo?, ¿seremos nosotros mismos los que impedimos que la llama se apague?

    • Algo tiene que haber en nuestra actitud, que no hemos sido capaces de determinar y por tanto de resolver. Además, al menos en mi caso, influyen también factores externos, azarosos: momentos de la vida distintos, situaciones complicadas no resueltas, elección de personas poco adecuadas debido a la necesidad de no encontrarse solo… Sobe todo eso no pongo demasiada atención porque es irresoluble, al menos lo totalmente externo a uno. La cuestión es cómo determinar lo que no marcha bien en uno mismo, pata poder corregirlo.
      Un abrazo; espero ese café como agua de Mayo.

  2. Nundah3 dijo:

    Corrijo: “… los que permitimos que la llama se apague?

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