Cara y cruz

Por las mañanas dedico un rato a saludar al sol o a las nubes, antes de respirar profundamente y concentrarme en los ejercicios de relajación, afirmación y dinámica corporal.

Cada día riego las plantas de casa, una a una, y cuido de que estén bien. Bajo a darles de comer y beber a las gallinas, y me quedo un rato haciéndoles compañía. Hago lo mismo con mis dos gatos, Bollo y Miel.

Cada día, también, recorro mi parcela y visito mis plantas de exterior, las cultivadas y las silvestres; a la encina más grande, al olivo más viejo y al madroño les saludo personalmente.

Una vez a la semana reúno ramitas o brotes de las plantas que están en floración o fructificación, para adornar la mesa de la entrada y las paredes y puertas de las habitaciones, y para secar y hacer infusiones.

Al menos una vez al día contemplo el cielo y procuro ser lo más consciente posible de lo privilegiado de mi situación, agradeciendo a la vida la fortuna que me ha regalado.

Todos los días enciendo al menos una vela, que me acompaña mientras escribo, leo o medito.

La lámpara de sal ilumina tenuemente el recibidor, dándole aspecto recogido y acogedor.

****************

Es mi cara, para siempre. Es también mi cruz, para nunca más. Ambas, abrazadas en una misma unidad, como extremos disyuntos que se dan la mano en un punto del universo infinito.

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Acerca de Anarchanthropus crapuloideus

Calvo, feo, gordo y tontorrón. Este es mi perfil de acuerdo con quien más valor tiene para mí, mi adorado -y guasón- hijo Mateo. Podría añadir que soy una especie de anarcántropo crapuloideo. Pero buena gente, ¿eh?. Así que después de la presentación inicial, el resto así como más en serio: Lo mío son las cosas bien hechas, con gusto y paciencia. Me gusta el silencio, la calma. Me gusta cultivar la tierra, hacer la comida a la brasa, hacer pan, conservar las costumbres ancestrales. Me gustan las miradas firmes de las personas sin dobleces. Me gusta la esencia. Y la forma también, sí; pero sobre la esencia. Me gusta la soledad, compartida o no. Me aburren y me irritan la mediocridad rampante y la falsedad, la corrupción, la incapacidad y la indolencia que dominan nuestro día a día. Me enojan los “esclavos felices”. Soy raro, dicen. No encajo bien en los moldes convencionales. En muchas situaciones estoy a la contra. Si la inteligencia es la propiedad de adaptarse bien a cualquier circunstancia, no soy particularmente inteligente. Soy un intelectual inquieto, apasionado del mundo natural. Me fascina la vida. Y el color, los paisajes (¡el Alto Tajo!), el agua limpia, los animales silvestres (en especial los insectos, y sobre todo las mariposas), la montaña, el mar, las flores… Me hice biólogo, aunque padecí mucho durante la licenciatura; mi interés por el mundo natural me ha llevado a ser profesor universitario de Zoología y Conservación Biológica (también me entusiasma la docencia) y a fundar un grupo de investigación. Si no hubiera sido biólogo hubiera sido músico; me cautiva la música. U hortelano. O pintor. O... soñador de vencejos y hadas. No tengo estilos musicales preferidos, sino músicos preferidos: siempre se ha hecho buena música, y yo creo que ahora también (en contra de lo que opinan algunos críticos). Una relación de la música que más escucho se encuentra en http://www.last.fm/user/Troitio. Me entusiasman también la pintura y la literatura, tanto para disfrutar las creaciones ajenas como para crearlas yo mismo. Algunas frases ajenas que me han acompañado a lo largo de la vida: “Piensas demasiado para ser feliz” (dicha por la madre de la niña que más me gustó en mi adolescencia y primera juventud; yo no he estado de acuerdo en lo de que pensar “demasiado” te impida ser feliz, y de hecho me considero un privilegiado respecto a la felicidad). “Deja ya las mariposas, que no te van a dar de comer” (dicha por mi abuela paterna, que no entendía bien mi afición precoz, y que a la postre también se ha demostrado que era errónea, porque desde luego que me han dado de comer, a pesar de dedicarme a ellas y de hacerlo a contracorriente de las modas productivistas dominantes). "¿Cómo una persona que es en sí por completo un método, puede comprender mi anarquía natural?" (Richard Wagner). "Sólo aquel que lleva un caos dentro de sí puede alumbrar una estrella danzarina" (Friedrich W. Nietzsche). "Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar. Necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte." (José Saramago). "El ruido de las carcajadas pasa. La fuerza de los razonamientos queda." (Concepción Arenal). "Estamos aquí para desaprender las enseñanzas de la iglesia, el estado y nuestro sistema educativo. Estamos aquí para tomar cerveza. Estamos aquí para matar la guerra. Estamos aquí para reírnos del destino y vivir tan bien nuestra vida que la muerte tiemble al recibirnos". (Charles Bukowski. ¿O ésta es de Homer Simpson?).
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4 respuestas a Cara y cruz

  1. Maria Jose dijo:

    Me ha llamado especialmente la atención la frase donde dices ” cada día riego las plantas una a una, y cuido de q estén bien”. Me ha hecho pensar en la importancia de cuidar las verdaderas amistades. Esas personas maravillosas q aparecen en nuestra vida y nos ofrecen lo mejor de ellas, su amistad desinteresada, su tiempo a deshoras, su estar ahí siempre para nosotros cuando nos encontramos solos y los necesitamos… Esas personas q, sin pedirnos nada a cambio, siempre se nos ofrecen y están ahí para nosotros porque sí, porque hay algo q les ha unido a nosotros sin pedir nada, q incluso llegan a sufrir con nuestro dolor. Q importante es cuidarlas, como se cuidan las plantas a diario, son verdaderos tesoros q a veces no sabemos apreciar y pensamos q abundan en el mundo y dejamos escapar.

    • Así es, sin duda. Tienes toda la razón. Aunque yo creo que, al menos a veces, no somos tan torpes de “dejarlas escapar”, sino que aparecen situaciones inesperadas que pueden suponer escollos importantes, y eso puede conducir al distanciamiento. Pero si, la vida actual nos lleva a descuidar mucho de lo esencial, empezando por uno mismo.
      Gracias por tu comentario. Un abrazo.

  2. Daniel Grustán. dijo:

    Creo que usted es un sabio. Suelo ser iconoclasta, pero suscribo cada una de sus palabras. Usted se ha sabido librar de la tensión que produce un mundo demencial y torpe. Siga así, si puede.

  3. Hombre, Daniel… Gracias por tu comentario halagüeño. Hay un refrán castellano que dice que más sabe el zorro por viejo que por zorro. Y si, algo de eso hay. La tensión absurda y malsana ha ido siendo eliminada, en gran parte. Aunque hay otra tensión, esa que genera el ir nadando en contra de la corriente, que no solo no se puede eliminar, sino que sería mortal hacerlo. Esa está bien presente. Y asumida como reto vital.
    Seguiré. Hasta que vengan a por mí. Que al menos una me está esperando; la misma que a todos.
    Un abrazo.

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