De Cupido a Luzbel

A partir de un relato muy ingenioso (que, por cierto, me toca los pilindrines) de un tipo particularmente creativo que he conocido en Facebook, nos hemos dejado llevar y ha salido esto:

JJN: Se había despertado, y como desayuno, se había tomado dos copas de ginebra. A la hora del almuerzo, tomó unos cacahuetes y dos vasos de chupito hasta arriba de whisky. Y empezó a hacer su trabajo. Sacó las flechas de su carcaj, y apuntó a un joven solitario que paseaba tranquilamente en dirección a su trabajo. A pesar de lo turbio de su visión, preparó su flecha de punta de oro, y disparó.
– “Llevas mucho tiempo dormido, colega” – pensó
y la flecha dió certera en el blanco, desintegrándose en un fino polvillo dorado al entrar en contacto con el muchacho.
Continuó volando, describiendo serpenteantes líneas por el cielo, dado su estado de embriaguez.
Cuando la memoria volvió a su mente, pensó:
– “¡Cáspita! ¡Se me había olvidado que tengo que disparar otra flecha, porque si no ese pobre muchacho se sentirá angustiado, sintiendo el amor pero sin saber a quién ni donde!”
Y acto seguido, vió pasar a una bella chica, y decidió que era perfecta para él. Y disparó con magistral puntería.
Lo que no se había dado cuenta era que, en su errático vagabundeo, había recorrido más de 700 kilómetros. La había hecho buena.
Cuando llegó al Olimpo, Júpiter, el omnisciente, estaba furioso.
– “¿Que has hecho, desgraciado? ¿tu sabes lo que van a sufrir ese par de dos?”
A lo que, nuestro personaje, ese angelillo picaresco, respondió sin sofocarse.
– “Bah. Yo sólo hago mi trabajo. Tú eres el Todopoderoso, y siempre puedes manejar el destino a tu antojo. Yo tan sólo los junto, arréglalo tú ahora, y no me vengas con historias.”
Júpiter se quedó pensativo y contestó:
– “Vale. Por esta vez, pase. Pero te prohíbo que vuelvas a beber en ayunas.”
Y tras escuchar el sermón de su abuelo, Cupido salió de allí literalmente volando. En su traviesa cara se dibujaba una sonrisa maliciosa. Y se dirigió a la cantina, dispuesto a seguir bebiendo.

José Luis Yela: Menuda la gracia del amigo Cupido. Porque si él está a base de ginebra y whisky, el Todopoderoso lo está de absenta, por lo menos.

JJN: Yo creo que lo vi una vez con un una tarjeta de crédito y un billete enroscado…

José Luis Yela: Pues no me extraña, porque para hacerlo todo en siete días…

JJN: Y de ahí viene mi teoría: Luzbel, el sacafaltas, fué llamado para que contemplara la obra del Creador. Éste le preguntó que qué le parecía, y ni corto ni perezoso le dijo: “Hombre, te ha quedado muy bonito. Pero no les has puesto alimento. Se van a tener que comer unos a otros”. Desde entonces, Luzbel fué desterrado y pasó a llamarse, como ya sabemos, Lucifer.

LTC: …Hacedor o portador de la luz…hay algo muy interesante en este personaje…que entronca o posee cierto paralelismo con el Titán Prometeo, ambos ayudan a la humanidad a mejorar su condición, en contra de la voluntad de la deidad suprema, y ambos son condenados por ello…Curioso…

José Luis Yela: Luzbel es un personaje fascinante, si. Desde diferentes puntos de vista. En cierto modo, viene a representar el papel del conocimiento (luz) sometido, que en un momento dado empieza a pensar por si mismo y, claro, al jefe máximo no le gusta nada, porque el único que tiene derecho a pensar por sí mismo es él. Así que cae en desgracia. Todos los movimientos sociales defensores del orden vertical y todos los que denostan la dialéctica, la crítica o el uso del intelecto, que vienen a coincidir en los fundamentos, tienen en esta figura la mejor justificación para su forma de actuar y pensar. ¿Quién le manda a Luzbel opinar, hombre?

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Acerca de Anarchanthropus crapuloideus

Calvo, feo, gordo y tontorrón. Este es mi perfil de acuerdo con quien más valor tiene para mí, mi adorado -y guasón- hijo Mateo. Podría añadir que soy una especie de anarcántropo crapuloideo. Pero buena gente, ¿eh?. Así que después de la presentación inicial, el resto así como más en serio: Lo mío son las cosas bien hechas, con gusto y paciencia. Me gusta el silencio, la calma. Me gusta cultivar la tierra, hacer la comida a la brasa, hacer pan, conservar las costumbres ancestrales. Me gustan las miradas firmes de las personas sin dobleces. Me gusta la esencia. Y la forma también, sí; pero sobre la esencia. Me gusta la soledad, compartida o no. Me aburren y me irritan la mediocridad rampante y la falsedad, la corrupción, la incapacidad y la indolencia que dominan nuestro día a día. Me enojan los “esclavos felices”. Soy raro, dicen. No encajo bien en los moldes convencionales. En muchas situaciones estoy a la contra. Si la inteligencia es la propiedad de adaptarse bien a cualquier circunstancia, no soy particularmente inteligente. Soy un intelectual inquieto, apasionado del mundo natural. Me fascina la vida. Y el color, los paisajes (¡el Alto Tajo!), el agua limpia, los animales silvestres (en especial los insectos, y sobre todo las mariposas), la montaña, el mar, las flores… Me hice biólogo, aunque padecí mucho durante la licenciatura; mi interés por el mundo natural me ha llevado a ser profesor universitario de Zoología y Conservación Biológica (también me entusiasma la docencia) y a fundar un grupo de investigación. Si no hubiera sido biólogo hubiera sido músico; me cautiva la música. U hortelano. O pintor. O... soñador de vencejos y hadas. No tengo estilos musicales preferidos, sino músicos preferidos: siempre se ha hecho buena música, y yo creo que ahora también (en contra de lo que opinan algunos críticos). Una relación de la música que más escucho se encuentra en http://www.last.fm/user/Troitio. Me entusiasman también la pintura y la literatura, tanto para disfrutar las creaciones ajenas como para crearlas yo mismo. Algunas frases ajenas que me han acompañado a lo largo de la vida: “Piensas demasiado para ser feliz” (dicha por la madre de la niña que más me gustó en mi adolescencia y primera juventud; yo no he estado de acuerdo en lo de que pensar “demasiado” te impida ser feliz, y de hecho me considero un privilegiado respecto a la felicidad). “Deja ya las mariposas, que no te van a dar de comer” (dicha por mi abuela paterna, que no entendía bien mi afición precoz, y que a la postre también se ha demostrado que era errónea, porque desde luego que me han dado de comer, a pesar de dedicarme a ellas y de hacerlo a contracorriente de las modas productivistas dominantes). "¿Cómo una persona que es en sí por completo un método, puede comprender mi anarquía natural?" (Richard Wagner). "Sólo aquel que lleva un caos dentro de sí puede alumbrar una estrella danzarina" (Friedrich W. Nietzsche). "Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar. Necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte." (José Saramago). "El ruido de las carcajadas pasa. La fuerza de los razonamientos queda." (Concepción Arenal). "Estamos aquí para desaprender las enseñanzas de la iglesia, el estado y nuestro sistema educativo. Estamos aquí para tomar cerveza. Estamos aquí para matar la guerra. Estamos aquí para reírnos del destino y vivir tan bien nuestra vida que la muerte tiemble al recibirnos". (Charles Bukowski. ¿O ésta es de Homer Simpson?).
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