En defensa de la Universidad pública

 

La simpleza imperante es una losa que en ocasiones se hace difícilmente soportable. Sin embargo, últimamente encuentro con alguna facilidad párrafos lúcidos que me ahorran la tarea de ser yo mismo quien me ponga a escribir, dada mi penuria de tiempo (nunca antes en mi vida había tenido tal cantidad de proyectos en marcha, ni había sentido como ahora que, por fin, las cosas arrancan… o hacen un amago -quién sabe si aparente- de ello). Un viejo amigo, trabajador en la Universidad (aunque no es profesor, lo cual proporciona mucho más mérito a sus palabras), y que no voy a nombrar directamente a no ser que él me lo pida, nos envió hace unos días a varios de sus colegas este penetrante alegato "en defensa de la Universidad pública" (que transcribo literalmente, con ligeros retoques -en blanco- para guardar un mínimo respeto):

Muchos sabéis que llevo trabajando en la Universidad desde hace 28 años. Desde finales de los ´70 se generalizó el acceso de la Universidad a las clases menos pudientes a través de la regeneración social que se puso en marcha con la "transición" y que dió paso a que empezásemos a tener titulados que provenían de clases sociales obreras. La Universidad pasaba a ser una institución menos elitista y se convertía en un remedio para facilitar a los hijos de los obreros la superación de una condición social avocada a repetir la vida de sus padres.
Creo que esto ha sido fundamental para la creación de un tejido social importantísimo llamado clase media y que le ha situado en un periodo de 30 años en unos niveles económicos  anteriormente imposibles. Realmente en este país se produjo una regeneración social.
Pues bien, la Esperanza y los funcionarios que tiene detrás, se han propuesto dar entrada a las grandes multinacionales al mercado de la educación superior y después de haber entregado buena parte del cacho de la educación pública infantil y de bachillerato a los curas, ahora pretende rematar la maniobra allanando el terreno a las universidades privadas (Universidad Europea de Madrid, Alfonso X el Sabio, Nebrija, … así hasta 8. Sí, sí ocho privadas frente a seis públicas). Como las universidades públicas han superado en todo a las privadas y han producido mejores titulados, no han desplazado al profesorado de excelencia ni han atraido suficientemente al alumnado.
Como se han comido un mojón, llega Espe y en septiembre anuncia un recorte presupuestario para la universidad de nada menos que el 30% amparándose en "la crisis" y achacando el recorte en que el gobierno central no le pasa la pasta. Es el primer paso para degradar a la Universidad Pública. Y una polla como una olla y no defiendo la política del PSOE en educación (conste).
¿Cómo se explica que entonces la CAM halla renunciado al cobro del impuesto de Patrimonio de los ciudadanos mas pudientes? Esto supone 630 kilos de € de los madrileños mas ricos. El objetivo real es facilitar la implantación de empresas nacionales e internacionales con intereses en el mercado del sector público (en sanidad por supuesto también).
El primer paso para facilitar la salida al mercado de los servicios públicos es provocar la degradación de los mismos, el consiguiente hartazgo del ciudadano y el anuncio de la mejora a través del cambio de la gestión pública a privada para que entre sin oposición (algunos Hospitales y Cetros de Salud de Madrid ya funcionan así) siendo así que la CAM paga un tanto alzado para que una empresa privada facilite y gestione un servicio público. La formula supone, y utilizaré como ejemplo lo sucedido en la Fundación Jiménez Díaz, que se produce un trasvase y todo el personal pasa a pertenecer a una empresa privada (Capio, S.A.) de tal forma que a los mas antiguos se les respetan sus condiciones laborales (para evitar indemnizaciones) y a los nuevos se les aprieta bien la tuerca en horas, explotación y peores condiciones. En otros casos, como los nuevos hospitales del sur, los capitales para levantarlos han salido de los créditos de las propias empresas a la CAM (mas caros y duraderos que los de los bancos) a cambio de pagarlos durante largo plazo y asegurarse que los trabajadores, mantenimiento y gestión de los mismos serán personal suyo. Y todo privado, menos los médicos.
Los servicios públicos no son empresa ni están diseñados para obtener beneficio, son lo que son: el salario diferido que se nos cobra mes a mes de nuestras nóminas. ¿Qué me están dando a cambio? ¿la M-30? ¿la puta Olimpiada?
En esta república bananera madrileña que reina la "lideresa" Esperanza se está produciendo un ataque al modelo de estado, una agresión a esa forma de entender la relación gobierno-ciudadano que supone el estado de bienestar, para dar paso a un sistema neoconservador en el que el que tiene, tiene y accede a lo mejor y el que nó que le den por kulo y que sea atendido por unos "servicios públicos" de carácter asistencial y con olor a dispensario de caridad.
Yo esta tarde saldré a la calle a cagarme en lo cagable y a defender una forma de entender la vida. Y espero que tal y como están las cosas seré acompañado por muchos miles de madrileños que en su día le tenemos que hacer una gran HUELGA GENERAL de servicios públicos a este gobierno de fachas.
La Universidad está en peligro y muchas cosas mas. 
Salud, Xxxxxx.

 

Bueno, pues salvando algunas diferencias de detalle, estoy básicamente de acuerdo. Eso sí, yo no creo que lo que esté ocurriendo sea simplemente un cambio hacia posturas más conservadoras acaudillada (sensu stricto) por una lideresa de pacotilla y abiertamente de derechas, al menos en el conjunto de España. En España lo que está habiendo es una involución social profunda en cuya génesis están participando también otros gremios neoconservadores, que lo son aunque se disfracen de progresistas y socialistas, repletos de lideresas y lideresos en muchas ocasiones patéticos (aunque eso también hay que entenderlo). Y la Universidad pública no se está quedando al margen de esta involución, ni mucho menos, al menos en sus aspectos de organización y gestión.
¿Será que no puede ser de otra manera?
Dicho esto, yo no creo que eso del "desmontaje del estado del bienestar" sea algo preconcebido y alevoso surgido de las mentes perversas de derechas (denomínense a sí mismas pepistas o psoistas, da igual), como parece que se tiene a interpretar hoy día. No. Me parece que es una simple consecuencia de los tiempos convulsos que vivimos. La organización social y política de los grupos humanos es dinámica, y no podemos aspirar a conservar los mismos modelos durante mucho tiempo seguido. Yo interpreto lo que está ocurriendo ahora con el "estado del bienestar" más bien como un intento equivocado, o lejano a representar el mejor posible, de reorganizar las estructuras sociales. Un intento involutivo, si. Quizá, efectivamente, es que no puede ser de otra manera. Quizá es simplemente que los humanos no estamos siendo capaces de reaccionar frente a la tremenda crisis social, económica y ambiental actual con propuestas más imaginativas (que siempre son más arriesgadas), y recurrimos a modelos de organización basados en situaciones pasadas que en aquellos momentos funcionaron relativamente bien. Craso error, me parece a mí. Veremos.

 

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